Isabel Macedo mostró su cuerpo con distintas bikinis a los 50

Isabel Macedo eligió Río de Janeiro, Brasil, como destino para una escapada


La actriz Isabel Macedo volvió a captar la atención en redes sociales con una escapada soñada a Río de Janeiro, donde desplegó todo su estilo relajado y veraniego en una serie de postales que rápidamente conquistaron a sus seguidores.

Desde el primer momento, la artista dejó ver el espíritu de descanso que marcó el viaje. En una de las imágenes iniciales, posó en el balcón de su hotel con una vista privilegiada al océano, luciendo un vestido camisero estampado en tonos verdes y lilas, acompañado de gafas oscuras y una cartera de diseñador cruzada al hombro.

El álbum continuó con escenas más descontracturadas: Macedo recostada sobre la arena, cerveza en mano, riendo bajo el sol y disfrutando de la brisa marina. Con un bikini blanco y azul, anteojos vintage y el cabello suelto al natural, reflejó un look fresco y espontáneo. “Un gusto conocerte”, escribió en el pie de foto, resumiento la conexión que sintió con el destino.

Las imágenes también mostraron momentos de absoluta calma: primeros planos sin maquillaje, instantes de lectura frente al mar —con el libro Ecos del fuego— y almuerzos simples que acompañaron la jornada playera. A eso se sumaron selfies frente al espejo de la habitación, donde combinó outfits como un bikini negro con falda de red, reafirmando su costado más fashionista.

Durante la estadía, la actriz estuvo acompañada por su marido, Juan Manuel Urtubey, con quien alternó días de playa y piscina en una escapada romántica pensada para desconectar de la rutina.

Entre las postales más destacadas, no faltó su paso por la emblemática Copacabana, donde se la vio con gorra y minifalda tejida, sonriendo bajo el sol y rodeada del clásico paisaje carioca, con sombrillas de colores y turistas.

Así, Macedo compartió mucho más que un viaje: dejó ver una experiencia de disfrute simple, conexión con el entorno y una estética personal marcada por la frescura, la naturalidad y el placer de los pequeños momentos.