Técnico informático tucumano accedió al homebanking de un conocido y le robó más de 11 mil dólares

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Un técnico informático de 34 años fue acusado por haber ingresado de manera indebida al homebanking de un hombre conocido de su entorno familiar y transferirse más de 11 mil dólares, en una maniobra que ahora es investigada por la Unidad Especializada de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad II del Ministerio Fiscal.

La audiencia de formulación de cargos se realizó este martes y estuvo a cargo de la fiscalía que conduce Diego Hevia. En representación del Ministerio Fiscal intervino la auxiliar de fiscal Natalia Carabajal, quien describió la maniobra atribuida al acusado y solicitó medidas de coerción de menor intensidad por el plazo de seis meses, además de una caución personal de $3.000.000.

Se aprovechó de la confianza de la familia

Según la acusación, el imputado se valió del vínculo de confianza que mantenía con la familia de la víctima para acceder a los datos bancarios y operar desde el homebanking sin autorización.

De acuerdo con la investigación, los hechos ocurrieron los días 12, 13 y 18 de febrero de 2025. La fiscalía sostuvo que el acusado, con intención de obtener un beneficio económico indebido, logró ingresar a la cuenta bancaria del damnificado utilizando un dispositivo móvil y realizó una transferencia por u$s 11.705,86 hacia una cuenta del Banco Brubank que estaba a su nombre.

Desde allí, siempre según la hipótesis fiscal, efectuó luego distintas transferencias hacia una cuenta perteneciente a su abuela. En un primer tramo habría enviado u$s 4.000 y u$s 1.500, y posteriormente otras dos operaciones por u$s 4.000 y u$s 1.500, completando así un total de u$s 11.000.

Para la fiscalía, esa maniobra provocó un perjuicio patrimonial directo a la víctima, quien sufrió el despojo del dinero depositado en su cuenta en dólares.

La maniobra bajo investigación

Uno de los puntos centrales de la causa es justamente el acceso que el acusado habría tenido por su rol de técnico informático y por la relación previa con la familia damnificada. Esa confianza, según la imputación, habría sido la puerta de entrada para vulnerar la seguridad de la cuenta y concretar las operaciones.

Tras escuchar la acusación por el delito de defraudación mediante técnica informática, la jueza interviniente resolvió imponerle distintas reglas de conducta mientras avance la investigación.

Entre ellas, deberá someterse al proceso, fijar y mantener domicilio, no obstaculizar la investigación, permanecer a disposición del tribunal y presentarse una vez por semana en la comisaría más cercana a su domicilio. Además, no podrá salir del ámbito territorial sin autorización judicial.

También se dispuso una prohibición de acercamiento a la víctima, con un radio no menor a 200 metros.

La investigación continuará durante los próximos meses, mientras la fiscalía profundiza la reconstrucción de los movimientos bancarios, el acceso indebido al homebanking y el recorrido que siguió el dinero transferido.