El femicida de barrio San Alberto armó un escándalo en el Hospital Padilla con la intención de darse a la fuga

Ángel David Nadal montó un escándalo en el nosocomio al tratar de abandonar el lugar pese a estar aprehendido por el femicidio de su pareja, Carina Lorena González


Un episodio de alta tensión se vivió en el Hospital Padilla cuando un hombre señalado como autor de un femicidio intentó abandonar el centro de salud mientras permanecía internado bajo custodia policial. La situación obligó a la intervención de efectivos de la Comisaría Seccional Novena, que lograron contener el incidente y evitar la fuga.

El protagonista del hecho fue Ángel David Nadal, de 39 años, quien se encontraba hospitalizado tras haber intentado quitarse la vida luego de asesinar a su pareja, Carina Lorena González. Por disposición judicial, el sospechoso permanecía bajo vigilancia mientras se le practicaban estudios médicos.

De acuerdo con el reporte oficial, Nadal protagonizó disturbios en el interior del hospital con la intención de retirarse del lugar, lo que derivó en la rápida actuación del personal policial. 

Tras controlar la situación, las autoridades resolvieron su traslado y posterior alojamiento en una dependencia policial, donde continuará a disposición de la Justicia.

La causa se originó el miércoles 1 de abril, cuando un llamado al 911 alertó sobre la presencia de un hombre herido y ensangrentado en la vía pública, a unas diez cuadras del escenario donde más tarde se confirmaría el crimen. Al arribar, los uniformados identificaron a Nadal, quien presentaba una lesión en la cabeza y fue derivado de urgencia al hospital. 

En simultáneo, otro equipo policial se dirigió al domicilio de la pareja, situado en calle Capitán Melián de Leguizamón al 1100, en el barrio San Alberto, al sur de la capital tucumana. Allí encontraron sin vida a González, quien, según las primeras pericias, falleció a raíz de un disparo de arma de fuego.

Durante el procedimiento en la vivienda, los investigadores secuestraron tres vainas servidas, una caja con municiones y tres teléfonos celulares, elementos que serán sometidos a peritajes en el marco de la investigación.

La pareja tenía dos hijos en común, de tres y siete años. El caso continúa bajo análisis judicial mientras se avanza en la recolección de pruebas para esclarecer las circunstancias del hecho.