El uno para el otro: el padre de Agostina mintió que el video del mono era trucado pero su novia contó toda la verdad (video)
Stefany Budán, pareja de Mariano Páez, describió el contexto en el que se registró el video y contradijo la versión del empresario, que había atribuido el episodio a una supuesta manipulación con inteligencia artificial.
En medio de la polémica por el video en el que se ve a Mariano Páez realizando gestos de “mono” y pronunciando frases polémicas tras la denuncia por racismo contra su hija Agostina Páez en Brasil, su pareja, Stefany Budán, brindó una versión de los hechos que contradice la defensa pública del empresario, quien había asegurado que el material era falso y generado con inteligencia artificial.
Según el descargo público atribuido a Budán, la escena ocurrió en un bar y se originó tras un intercambio con otras personas que le preguntaron a Páez cuánto dinero había destinado para el regreso de su hija al país. De acuerdo con su relato, el empresario respondió con cifras vinculadas a gastos y dólares, lo que derivó en reproches desde otra mesa, donde le señalaron que ese dinero era “plata de todos”. A partir de allí se produjo la reacción registrada en el video.
La mujer también indicó que durante el episodio hubo expresiones “que no justificó”, por las cuales Páez pidió disculpas, y agregó que se encontraba bajo los efectos del alcohol al momento del hecho.
Su versión se contrapone con lo expresado previamente por el propio empresario, quien había afirmado públicamente que el video era falso, que había sido realizado con inteligencia artificial y que incluso había recibido amenazas y un pedido de cinco millones de pesos para evitar su difusión. Aunque sostuvo que no dijo “ninguna de esas cosas”, también reconoció haber estado en el bar donde fue filmada la escena.
El registro, difundido el 3 de abril, muestra a Páez realizando gestos de mono y pronunciando frases como “empresario, millonario, usurero y narco”, según la publicación periodística que lo dio a conocer. La difusión se produjo pocas horas después del regreso al país de Agostina Páez, en un contexto ya atravesado por la repercusión mediática, política y judicial del caso en Brasil.
De acuerdo con reportes periodísticos, la propia Agostina Páez también se desligó del episodio y manifestó su rechazo a lo ocurrido.
Las declaraciones de Budán aportaron un contexto concreto sobre lo sucedido en el bar y ubicaron el episodio como una discusión real, con un detonante específico y una reacción posterior del empresario, en contraste con la versión inicial que atribuía el video a una manipulación tecnológica.