Denuncian a una policía por el robo de $ 2 millones en una casa en Amaicha del Valle que quedó bajo su custodia
En esta localidad se produjo el accidente doméstico que derivó en la denuncia contra la policía que quedó custodiando la vivienda del herido.
El Ministerio Público Fiscal del Centro Judicial Monteros abrió una investigación tras la denuncia de un hombre que acusa a una efectiva policial de haber sustraído $2 millones mientras cumplía funciones de custodia en su domicilio, en Amaicha del Valle.
El caso tiene como protagonista a Leonardo Argañaraz, de 37 años, quien el 19 de febrero sufrió un grave accidente doméstico en su vivienda, ubicada en el kilómetro 117 de la ruta 307. Como consecuencia de la importante pérdida de sangre, el hombre se descompensó y quedó inconsciente hasta que fue encontrado por su madre varias horas después. La mujer dio aviso inmediato a las autoridades y solicitó asistencia.
Argañaraz fue trasladado en primera instancia al CAPS local y luego derivado al hospital Avellaneda, donde permaneció internado hasta recibir el alta médica al día siguiente, tras constatarse su evolución favorable.
Fue entonces cuando advirtió una situación que encendió las sospechas. Al recuperar su teléfono celular, encontró un mensaje de WhatsApp proveniente de un número desconocido.
Según relató, la persona que se comunicó se identificó como la policía que había quedado a cargo de la custodia de su vivienda durante su ausencia y le informó que tanto él como sus allegados ya podían ingresar al domicilio, ya que los efectivos se habían retirado y no intervendría Criminalística.
El hombre señaló que le llamó la atención la vía de contacto y el hecho de que la comunicación no se hubiera realizado por canales formales. Además, indicó que logró identificar a la remitente por los datos visibles en la cuenta de WhatsApp, donde figuraban su nombre y apellido.
Al día siguiente, el 20 de febrero, Argañaraz regresó a Amaicha del Valle con el objetivo de retirar sus pertenencias. Antes de dirigirse a su casa, pasó por la dependencia policial para agradecer a la agente por el resguardo del inmueble, pero le informaron que no se encontraba de servicio. Sin embargo, al ingresar a su vivienda, constató que una riñonera donde guardaba más de $ 2.000.000 ya no contenía el dinero.
De inmediato, el denunciante intentó comunicarse con la policía. Según su testimonio, la mujer negó en un primer momento la existencia del dinero, aunque posteriormente habría dado una versión distinta a su madre, reconociendo que sí había efectivo. “En primer lugar no tendría que haber manipulado mis pertenencias sin autorización; mucho menos retirar el dinero, ya que en todo caso esa tarea corresponde a Criminalística”, sostuvo.
Argañaraz indicó además que luego de ese intercambio no logró volver a contactar a la acusada, ya que su número fue bloqueado. Frente a esta situación, acudió a la comisaría local, donde —según denunció— solo se reconoció como irregular el contacto informal de la agente, sin brindarse explicaciones sobre el faltante del dinero.
El hombre aseguró que intentó reiteradamente obtener respuestas en la dependencia policial, pero afirmó que no logró hacerlo. “Me sentí desprotegido y tratado con indiferencia”, expresó, al tiempo que cuestionó la actitud del personal, al que acusó de encubrir a la uniformada.
Ante la falta de avances, decidió formalizar la denuncia en el Centro Judicial de Monteros, donde intervino el fiscal Bernardo Sassi. A partir de la presentación, el Ministerio Público Fiscal dispuso la participación de la Brigada de Investigaciones para avanzar con las averiguaciones correspondientes.
En sus declaraciones, el denunciante también instó a las autoridades provinciales a intervenir en el caso. Señaló que espera que tanto el Ministerio de Seguridad como la Jefatura de Policía actúen con firmeza para esclarecer lo ocurrido y evitar que situaciones de este tipo afecten la credibilidad de la institución policial.