Desastre climático: Tucumán ya alcanzó la cantidad de lluvia que debe caer durante todo un año

El Observador Meteorológico, Cristofer Brito, detalló que desde mediados de enero, cayeron entre 1000 y 1400 mm en gran parte de la llanura tucumana.


Las intensas lluvias que afectan a Tucumán mantienen en alerta a gran parte de la provincia, con inundaciones y anegamientos en numerosas localidades, especialmente en el sur. Según especialistas, la situación es crítica ya que en amplias zonas de la llanura tucumana ya cayó la cantidad de lluvia que normalmente se registra en todo un año.

El observador meteorológico Cristofer Brito advirtió que durante las últimas 24 horas las precipitaciones superaron los 150 milímetros, lo que agravó un escenario que ya venía complicado desde mediados de enero.

“Durante las últimas 24 horas, intensas lluvias y tormentas afectaron a gran parte del territorio tucumano dejando acumulados que ya superan los 150 mm. Esto se suma a las abundantes precipitaciones que vienen ocurriendo desde mediados de enero, y en gran parte de la llanura tucumana ya se alcanzó la cantidad de lluvia que debe caer en todo el año, entre 1000 y 1400 mm”, explicó.

Brito señaló que las próximas horas seguirán siendo delicadas, al menos hasta el mediodía de este miércoles, debido a la continuidad de lluvias intensas que mantienen elevado el caudal de varios ríos y generan desbordes en zonas bajas.

Desde el mediodía del miércoles las precipitaciones comenzarían a disminuir su intensidad, aunque el tiempo seguirá inestable. Este cambio podría traer un leve alivio a las zonas que actualmente se encuentran inundadas.

El especialista también adelantó que este ciclo de lluvias abundantes podría interrumpirse recién entre el 18 y 19 de marzo, cuando un marcado frente frío avance sobre la región y desplace la humedad.

De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, la provincia se encuentra bajo alerta amarillo por tormentas, condición que durante la madrugada podría escalar a alerta naranja, lo que implica fenómenos meteorológicos más intensos y potencialmente peligrosos.

Mientras tanto, autoridades y equipos de emergencia monitorean la situación en distintas localidades ante el riesgo de nuevos anegamientos y desbordes de ríos.