La sospecha de un pasajero fue clave para rescatar a una menor que era llevada por la fuerza en micro de Buenos Aires a Jujuy

Gendarmería Nacional intervino tras el llamado del pasajero, a quien le pareció sospechosa la actitud de la pareja de adultos que intentaban en todo momento ocultar el rostro de la joven.


Una intervención de Gendarmería Nacional originada a partir del aviso de un pasajero derivó en el rescate de una adolescente que viajaba sin documentación en un ómnibus de larga distancia con destino al norte del país y culminó con el procesamiento con prisión preventiva de dos adultos acusados de trata de personas agravada.

El episodio se inició en un colectivo que había partido desde Balvanera hacia la provincia de Jujuy, cuando un pasajero advirtió una situación que le resultó sospechosa. Según su relato, observó a un hombre de alrededor de 40 años que se mostraba afectuoso con una joven cuya apariencia indicaba que no era mayor de edad, mientras otra mujer acompañaba la escena y ambos procuraban impedir que se viera el rostro de la adolescente, quien llevaba gorra y capucha. 

El testigo señaló que el hombre y la menor viajaban constantemente abrazados y que la chica casi no hablaba ni interactuaba con terceros, lo que reforzó sus dudas sobre la situación.

Ante esas circunstancias, el pasajero decidió alertar a la fuerza federal, lo que motivó el seguimiento del transporte y la planificación de su interceptación. El micro fue finalmente detenido sobre la Ruta Nacional 9, a la altura del kilómetro 152, cuando ya avanzaba hacia el norte. Allí, los gendarmes verificaron la lista de pasajeros y constataron una irregularidad determinante: la adolescente no figuraba en el registro oficial del viaje.

Durante el procedimiento, los efectivos comprobaron que la joven no poseía pasaje ni documentación que acreditara su identidad. Además, según consignaron, presentaba un cuadro de somnolencia aguda que le impedía mantenerse despierta y responder preguntas básicas, situación que motivó la adopción de medidas de resguardo inmediato y reforzó la hipótesis de que estaba bajo control de los adultos que la acompañaban.

Con estos elementos, los dos mayores que viajaban junto a ella quedaron detenidos en el lugar. En el marco de la investigación judicial se activó la sospecha de que no se trataba de un simple traslado irregular, sino de un posible intento de sacarla del país sin papeles, con destino a la frontera y eventual cruce ilegal hacia Perú.

La causa incorporó un dato clave cuando la adolescente pudo declarar en privado. En su testimonio confirmó tener 15 años y afirmó que la llevaban a Perú con la finalidad de transportar droga. También manifestó que vivía en situación de calle junto a su madre y que había aceptado el viaje tras recibir promesas de dinero, una vivienda y un automóvil, hasta que luego aparecieron amenazas cuando expresó dudas sobre continuar.

En paralelo, la Dirección Nacional de Migraciones y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) aportaron informes que evidenciaban movimientos migratorios irregulares de los detenidos entre Argentina y Perú, lo que se sumó a la denuncia espontánea del pasajero y a las observaciones realizadas durante el operativo en la ruta.

La investigación avanzó hasta una instancia decisiva en sede judicial, donde la Cámara Federal porteña, integrada por los jueces Martín Irurzun y Eduardo Guillermo Farah, confirmó el procesamiento con prisión preventiva de los dos imputados por el delito de trata de personas agravada. 

Para los magistrados, el conjunto de indicios reunidos —la presencia de la menor sin documentos ni pasaje, su estado de somnolencia, el control ejercido por los adultos, la denuncia del testigo y la posterior declaración de la víctima— resultó suficiente para considerar acreditado un intento de captación y traslado con fines de explotación.