Juicio explosivo en EE.UU.: acusan a Zuckerberg de diseñar redes sociales adictivas para niños y adolescentes
Afirman que el CEO habría diseñado la adicción en los cerebros de los niños, según denuncias recientes.
El fundador de Meta se enfrenta a un jurado en Los Ángeles en un proceso que puede marcar un antes y un después para la industria tecnológica.
Mark Zuckerberg testificará por primera vez en un juicio civil por acusaciones de que Instagram fue diseñada para generar adicción en niños y adolescentes. La demanda, que también alcanza a Google por YouTube, fue presentada por una joven de 20 años que asegura que empezó a usar YouTube a los 6 e Instagram a los 9, y que el consumo compulsivo deterioró su salud mental, agravando su depresión, ansiedad, dismorfia corporal y pensamientos suicidas.
“Diseñaron la adicción en los cerebros de los niños”, dispararon los abogados de la demandante ante el jurado. Según la acusación, los algoritmos y funciones de las plataformas fueron creados deliberadamente para maximizar el tiempo de uso en menores. En el juicio se citaron documentos internos que comparan Instagram con “una droga” y sus dinámicas con las de un casino.
Zuckerberg ya había enfrentado audiencias tensas en el Congreso, pero nunca había declarado ante un jurado en un tribunal civil. En 2024, durante una sesión sobre seguridad infantil, fue increpado por padres de jóvenes fallecidos que atribuían los suicidios de sus hijos al impacto de las redes. Ante ellos, el CEO de Meta pidió disculpas públicamente y reconoció el dolor de las familias, aunque sin asumir responsabilidad legal directa. Ahora, la diferencia es clave: no responde ante legisladores, sino ante un jurado que podría condenar a su empresa.
La defensa contraataca
Meta y Google rechazan de plano la acusación. Sostienen que los problemas de la joven se deben a circunstancias personales y familiares, no al uso de redes sociales. Afirman que no existe diagnóstico médico de adicción en sus historiales clínicos y destacan que cuentan con herramientas de control parental y medidas de seguridad para menores.
El juicio, que podría extenderse al menos seis semanas, es seguido de cerca por toda la “big tech”. Si el jurado falla a favor de la demandante, el precedente podría abrir la puerta a miles de demandas similares por el impacto de los algoritmos en la salud mental juvenil.
Otro frente judicial clave
En paralelo, Meta enfrenta un segundo juicio en Nuevo México, impulsado directamente por el Estado, que acusa a la compañía de crear entornos inseguros para menores y de no implementar controles efectivos de verificación de edad.
Dos procesos, el mismo eje: hasta qué punto las plataformas son responsables del diseño de sistemas que capturan —y retienen— la atención de millones de chicos. Esta vez, Zuckerberg no podrá limitarse a pedir disculpas: deberá convencer a un jurado.