Golpiza en Tafí del Valle: la escena narrada por Bagne no le cierra al abogado del joven agredido que pide peritar los celulares del grupo
La breve escaramuza descrita por Bagne fue cuestionada por el abogado de Ledezma, quien bajo la sospecha de un relato armado pide que se periten los celulares de los jóvenes involucrados en el violento suceso.
La causa que investiga la agresión sufrida por Patricio Ledezma sumó un nuevo capítulo con la declaración de Santiago Bagne ante el fiscal Gerardo Salas, en la que el joven brindó una versión acotada de los instantes finales de la pelea y negó que se haya tratado de un ataque coordinado contra la víctima.
Durante su exposición, el imputado relató que se aproximó al tumulto cuando varias personas corrían y advirtió que su amigo Mariano Costa Rojano estaba por intervenir en medio de los empujones. Según su descripción, varios de los involucrados se habían caído debido a un desnivel existente en el lugar. En ese contexto, sostuvo que la situación se desarrolló en un lapso muy breve.
Bagne precisó que el episodio se extendió apenas entre 20 y 30 segundos y que, luego de separar a los participantes, se retiró junto a Belisario Iturbe y Bernabé Sily Gaya, a quien encontró más adelante, cuando —según dijo— todo ya se había calmado. Indicó que posteriormente se dirigieron con sus amigos hasta su automóvil y desde allí a la vivienda de uno de ellos.
Si bien el imputado no profundizó en detalles sobre el último tramo de la agresión —en el que, conforme a la acusación, Ledezma habría recibido la mayor cantidad de golpes—, sí aportó la identidad de otros jóvenes que se encontraban en el lugar, información que obra por separado en el expediente.
Su defensor, Macario Santamarina, sostuvo que la declaración descarta la hipótesis de un ataque planificado y afirmó que no existió una “patoteada”, sino un único golpe que habría provocado la lesión ocular denunciada por la víctima.
La postura fue rechazada por la querella. José María Molina, representante legal de Ledezma, remarcó que en la causa existen elementos que indican que no se trató de un enfrentamiento entre dos personas, sino de una agresión perpetrada por varios jóvenes contra uno que se encontraba caído en el suelo.
En su testimonio, Bagne también se refirió a lo ocurrido después del incidente. Señaló que, tras la pelea, se reunieron en la casa de Sily Gaya, donde se enteró de un conflicto que Ledezma habría tenido con una de las chicas del grupo. Aclaró que esa información le fue comentada por terceros y que no presenció ese episodio.
El imputado relató además que el domingo 1 de febrero regresó a su domicilio en Concepción, donde informó a sus padres sobre lo sucedido. Sostuvo que tomó conocimiento del estado de salud de Ledezma a través de publicaciones en redes sociales y admitió que mantuvo conversaciones con sus amigos sobre el hecho, aunque dijo no recordar con precisión el contenido de los mensajes. También reconoció que se comunicó con la víctima por redes sociales tras lo ocurrido.
Desde la querella insistieron en la necesidad de realizar pericias sobre los teléfonos celulares de los involucrados para reconstruir las comunicaciones previas al episodio y los intercambios posteriores. Molina subrayó que todos los jóvenes se reunieron en el mismo domicilio después de la pelea y que continuaron en contacto en los días siguientes, cuando ya conocían la situación médica de Ledezma.
El abogado cuestionó que, según su interpretación, los acusados esperaron que la víctima expresara su enojo públicamente en redes sociales para intentar recomponer el vínculo y consideró que no mostraron preocupación por las consecuencias del hecho, recordando que el joven agredido permaneció internado durante 12 horas con asistencia de oxígeno.