Un repartidor de Rappi que se mueve en silla de ruedas se hizo viral y conmovió a todo el país
El joven repartidor contó experiencias de todo tipo y explicó cómo y por qué se decidió a salir a las calles a ganarse la vida como cadete de Rappi.
La historia de un joven repartidor que realiza entregas en silla de ruedas en la ciuda de Buenos Aires se transformó en uno de los relatos más comentados en redes sociales y generó una ola de emoción y reconocimiento en distintos puntos del país. El trabajador, que presta servicios para la aplicación Rappi, relató en primera persona cómo vive la repentina exposición pública y el apoyo masivo que recibió en los últimos días.
El caso cobró notoriedad luego de que circularan imágenes en las que se lo observa cumpliendo sus tareas en la vía pública, movilizándose con su silla para concretar cada pedido. La repercusión lo tomó por sorpresa. “Me emociona lo que pasó, no pensé que iba a tener tanta llegada”, expresó al referirse a los mensajes de aliento que comenzaron a llegarle desde diversos lugares de la Argentina.
El joven explicó que su decisión de trabajar, a pesar de las limitaciones físicas que enfrenta, responde a un objetivo claro: sostener su independencia personal y progresar con su propio esfuerzo. “Lo hago porque quiero salir adelante y ser autosuficiente”, sostuvo, remarcando que su principal motivación es mejorar su calidad de vida sin depender de terceros.
En su testimonio también describió los obstáculos cotidianos que encuentra al desempeñar su labor en la calle. Veredas deterioradas, ausencia de rampas y el intenso tránsito vehicular suelen convertirse en barreras que dificultan cada recorrido. Aun así, destacó que el acompañamiento espontáneo de la gente resulta clave para sobrellevar esas dificultades. “Muchos me ayudan cuando me ven, me abren puertas o me dan ánimo. Eso me da energía para seguir”, relató.
El vínculo con los clientes, según contó, es otro de los aspectos que más lo fortalece en su rutina diaria. Aseguró que la mayoría lo recibe con amabilidad y palabras de reconocimiento que impactan positivamente en su ánimo. “Me dicen cosas muy lindas y eso te levanta el ánimo”, señaló al recordar algunas de las experiencias vividas durante las entregas.
Pese a la masiva visibilidad que alcanzó su historia, el repartidor remarcó que su meta no se modificó. Su intención, afirmó, es continuar trabajando con normalidad y seguir avanzando en su proyecto personal. “Yo solo quiero trabajar tranquilo y seguir creciendo”, concluyó, agradecido por el respaldo recibido y decidido a mantener su rutina diaria con la misma convicción que lo llevó a convertirse en un símbolo de esfuerzo y superación.