Declara Santiago Bagne y se espera que identifique a los autores de la cobarde agresión en Tafí del Valle
La investigación judicial por el ataque sufrido por un joven a la salida de un local bailable en Tafí del Valle ingresará en una instancia determinante con la declaración de uno de los imputados, quien hablará por primera vez ante la fiscalía y podría reconocer a los demás involucrados en el violent
La investigación judicial por el ataque sufrido por un joven a la salida de un local bailable en Tafí del Valle ingresará en una instancia determinante con la declaración de uno de los imputados, quien hablará por primera vez ante la fiscalía y podría reconocer a los demás involucrados en el violento episodio.
El caso se originó a partir de la denuncia formulada por la madre de Patricio Ledezma, de 19 años, quien aseguró que su hijo fue agredido por un grupo cercano a las veinte personas cuando abandonaba el boliche La Cañada, en esa villa veraniega. Por ese hecho fueron detenidos Santiago Bagne, de 18 años, y César Máximo Carreras, de 19, imputados por lesiones graves en grado de tentativa, con los agravantes de premeditación y de la intervención de múltiples participantes.
Ambos jóvenes fueron alojados inicialmente en el penal de Benjamín Paz, aunque recuperaron la libertad antes de que transcurriera una semana desde que se les dictara la prisión preventiva.
La pesquisa avanzó en medio de versiones contrapuestas, acusaciones cruzadas y posteriores desmentidas que, según trascendió en el expediente, generaron un clima de hermetismo. En ese escenario, el martes se presentaron voluntariamente ante la Justicia Belisario Iturbe, Mariano Costa Rojano y Santiago Fernández, quienes habían sido mencionados en la causa como presuntos participantes de la agresión.
En este contexto, Bagne, aconsejado por sus defensores Macario Santamarina y Gonzalo Azcárate, decidió prestar declaración ante la fiscalía que dirige Gerardo Salas. La audiencia está prevista para primera hora y, de acuerdo con fuentes judiciales, los investigadores le exhibirán registros fílmicos con el objetivo de que identifique a las personas que habrían intervenido en la pelea.
La estrategia defensiva anticipa que el joven relatará las circunstancias en las que se habría originado el incidente dentro del boliche y las razones que desencadenaron el enfrentamiento. Según adelantaron sus abogados, reconocerá que fue retirado del local por personal de seguridad antes de los hechos que luego se produjeron en el exterior.
Asimismo, sostendría que su accionar en la gresca estuvo orientado a separar a los involucrados y resguardar al denunciante. En el expediente consta que Bagne fue el único que se contactó con Ledezma luego del episodio para ofrecerle disculpas y ponerse a su disposición. “Va a exponer lo que realmente ocurrió y dejar claro que no agredió a la víctima”, señaló Santamarina, quien no descartó que, tras su testimonio, evalúen solicitar el sobreseimiento de su asistido.
Desde la querella, en tanto, aguardan que la declaración permita avanzar en la identificación del resto de los jóvenes que habrían participado del ataque. “Los conoce a todos porque compartieron la escolaridad desde el nivel inicial hasta el egreso del secundario”, afirmó Marisa Gómez.
En paralelo, se confirmó que José María Molina, representante legal de Ledezma, estará presente durante la declaración de Bagne. También podrán asistir Ángel Fara y Luis Medina, abogados de Carreras, el otro imputado. Respecto de este último, no está definido si brindará su propia versión de los hechos, aunque sus defensores sostuvieron que ya señaló quiénes habrían sido los responsables de la agresión al finalizar la audiencia en la que se dispuso su liberación.
Fuentes del Ministerio Público indicaron que el testimonio de Bagne será relevante para la causa, aunque no necesariamente definitorio, ya que el fiscal Salas decidió evaluar integralmente todas las pruebas aportadas por las partes. En ese marco, comenzó a dar curso a distintas medidas requeridas por la querella y las defensas, además de otras ordenadas de oficio.
Los investigadores reconocen que el expediente contiene abundante evidencia y relatos divergentes que podrían inducir a confusión, por lo que la reconstrucción de los hechos demandará un análisis exhaustivo. Concluida esa etapa, podría resolverse la situación procesal de los jóvenes que se presentaron espontáneamente ante la fiscalía.
Por su parte, Paula Morales Soria, defensora de Costa Rojano y Fernández, incorporó testimonios de varios testigos en busca de mejorar la posición judicial de sus representados. No se descarta que el fiscal cite a todas las personas ofrecidas para despejar las dudas que aún subsisten. Por ahora, el proceso continúa abierto y lejos de una definición, a menos que la declaración de Bagne permita esclarecer los interrogantes centrales que permanecen en el expediente.