Operativo Lapacho: durante 2025 se triplicó el decomiso de mercadería, llegando a más de $ 32.000 millones
Según los registros, en las rutas tucumanas los productos del campo, con más de $ 16.000 millones, encabezan las retenciones por transporte irregular.
El Operativo Lapacho, diseñado originalmente para combatir el narcotráfico, se consolidó también como una herramienta clave para detectar evasión fiscal y transporte irregular de mercadería en las rutas tucumanas.
Según datos oficiales, durante 2025 se identificó circulación de productos sin la documentación correspondiente por más de $ 32.000 millones, casi el triple de los $ 10.000 millones registrados en 2024.
El esquema funciona a partir de controles en puestos fronterizos, donde el personal policial inspecciona los vehículos de carga. Si la documentación exigida está en regla, los transportes continúan viaje. De acuerdo con Fabio Ferreyra, responsable del plan, el criterio de control se amplió por directivas del gobernador Osvaldo Jaldo y del jefe de Policía Joaquín Girvau: además de verificar el estado del vehículo y del conductor, ahora se fiscaliza con detalle la mercadería transportada.
Los productos del sector agrícola encabezan las detecciones por traslado irregular, con más de $ 16.000 millones. Dentro de ese grupo, el azúcar lidera el ranking, con más de 16.000 toneladas retenidas. Le siguen la soja, con 13.000 toneladas; el maíz, con 11.000; y el trigo, con 4.858 toneladas.
El crecimiento interanual fue marcado. El trigo registró un incremento del 693% respecto del año anterior, seguido por la soja (623%) y el poroto (400%). En el caso del azúcar y el maíz, las subas superaron el 100%.
Productores rurales consultados negaron que exista un aumento de la evasión y atribuyeron los números a la intensificación de controles. Sin embargo, admitieron que el transporte informal se vincula con la presión tributaria y con dificultades operativas, como problemas de conectividad que complican completar los trámites exigidos para mover cargas.
Ferreyra señaló que la informalidad también responde a prácticas arraigadas. Puso como ejemplo el caso del limón, donde casi no se detecta transporte irregular porque la mayor parte de la producción tiene destino de exportación y debe cumplir requisitos estrictos antes de llegar a puerto. “Nuestra obligación es informar sobre las irregularidades que detectamos, aunque genere polémica”, indicó.
Además del sector agrícola, los controles alcanzaron mercadería por más de $ 15.000 millones en otros rubros. El principal es el de mercadería general, con $7 .000 millones, que incluye alimentos, lácteos, indumentaria, agroquímicos, forraje, artículos de limpieza, artesanías, motos, vehículos cero kilómetro para el campo y la industria, y calzado, entre otros.
Le siguen materiales de construcción ($ 3.700 millones), muebles ($ 1.500 millones) y bebidas ($ 1.400 millones), con incrementos que van del 27% al 456% interanual.
Voceros policiales explicaron que el azúcar se controla todo el año, mientras que otros productos dependen de los ciclos de cosecha o de la estacionalidad. Como ejemplo, en lo que va de 2026 se retuvieron más de 10 millones de unidades de espuma de nieve destinadas a la venta en carnaval.
También se registró una novedad: en 2025 se detectó transporte de repuestos para vehículos y motos por más de $800 millones, rubro que no había tenido casos en 2024. Ferreyra atribuyó parte de estos resultados a la capacitación recibida por el personal durante el año pasado, con especialistas de distintas áreas.
El funcionario aclaró que la Policía no secuestra la mercadería por falta de documentación, sino que la retiene e informa a las autoridades competentes. Los transportistas deben regularizar la situación ante los organismos correspondientes y, una vez cumplido el trámite, pueden continuar viaje. Según los oficiales, el requisito principal es declarar la carga. Estiman que algunos transportistas apuestan a que el control no los detenga o intentan desviar los productos hacia el norte con el objetivo de cruzar la frontera de manera ilegal.
Las estadísticas muestran que los casos de secuestro prolongado de camiones fueron excepcionales: en todo 2025 solo dos vehículos quedaron retenidos por más tiempo, uno durante tres semanas y otro por diez días, entre miles de procedimientos realizados.