“Entró a separar y hoy está preso como un delincuente peligroso, él no juega al rugby”, dice la madre de uno de los jóvenes detenidos por la golpiza

Los dos detenidos fueron trasladados al penal de Benjamín Paz


La causa judicial por la agresión ocurrida a la salida de un boliche en Tafí del Valle sigue generando fuerte conmoción, pero para la familia de uno de los detenidos el foco está puesto en una situación que consideran profundamente injusta. La madre de Santiago Bagne insiste en que su hijo no fue a golpear a nadie, que intervino para separar una pelea y que hoy está privado de la libertad bajo una imputación que no se condice con las pruebas del expediente.

El hecho ocurrió en la zona de La Cañada y quedó registrado en videos que circularon ampliamente en redes sociales. Tras el episodio, un joven identificado como Patricio Ledezma fue hospitalizado. A partir de esas imágenes y de testimonios incorporados a la causa, la Justicia dispuso la prisión preventiva por 30 días de Santiago Bagne, de 18 años, y César Máximo Carreras, de 19, quienes fueron trasladados al penal de Benjamín Paz. La causa fue calificada como tentativa de homicidio, pese a que el informe forense preliminar indicó lesiones leves y sin riesgo de vida.

Para Marisa Gómez, madre de Santiago, la situación es inadmisible. “Mi hijo entró a separar y hoy está preso como si fuera un delincuente peligroso”, repite. Asegura que durante la audiencia se leyeron testimonios contradictorios y que en ninguno se ubica a su hijo golpeando a la víctima. “En los videos no aparece pegándole a nadie. Se lo ve intervenir, darse vuelta y retirarse. Sin embargo, está detenido”, afirmó.

La mujer remarcó que la gravedad de la imputación no guarda relación con las lesiones constatadas. “El informe médico habla de un moretón y un rasguño. Si realmente hubieran querido matarlo entre tantos, la víctima no estaría caminando ni subiendo videos al otro día”, sostuvo. En ese sentido, cuestionó que se haya avanzado con una figura penal extrema en una etapa inicial de la investigación.

También desmintió versiones que circularon públicamente y que, según ella, influyeron en la mirada social del caso. “Mi hijo no juega al rugby ni pertenece a ningún club. Hace otro deporte. Acá todos se conocen porque Concepción es chica, fueron compañeros de la escuela, nada más”, explicó.

Uno de los momentos más duros relatados por Gómez fue el allanamiento en su casa. Lo describió como un operativo desmedido y violento, realizado cuando Santiago no se encontraba en el domicilio. “Rompieron la reja y la puerta, entraron gritando, me tiraron al piso y me apuntaron con armas. Yo estaba sola. Si tocaban timbre, abría”, contó. Según su relato, los efectivos revisaron toda la vivienda en busca de rastros de sangre.

Santiago, aseguró su madre, estaba trabajando con su padre en el campo y se presentó voluntariamente al enterarse del procedimiento. “Fue caminando, entregó su celular, dio la clave. Nunca se negó a nada”, subrayó.

El padre del joven, Jorge Bagne, pidió que se analicen con detenimiento las pruebas. Señaló que las declaraciones que intentan involucrar a su hijo se basan en referencias indirectas y que, cuando esas personas declaran formalmente, reconocen no haberlo visto golpear. También indicó que Santiago mantuvo un intercambio de mensajes con la víctima después del episodio, donde le explicó que había intervenido para separar y le pidió disculpas si algo lo había incomodado.

Mientras la investigación sigue su curso, familiares, amigos y allegados convocaron a una movilización en la Plaza Mitre de Concepción para reclamar esclarecimiento, debido proceso y revisión de las medidas adoptadas. El pedido central es que se juzgue con pruebas y no por la presión social o la exposición mediática del caso.

“Nosotros no defendemos la violencia”, concluyó Marisa Gómez. “Defendemos la justicia. Y sentimos que hoy mi hijo está preso más por lo que se instaló públicamente que por lo que realmente muestran los videos y la causa”.