Verano 2026: el mapa de precios en la Costa y los rebusques de los comerciantes para competir con Brasil

Un licuado con agua o leche está en $8.000.


La temporada de verano 2026 en la Costa Atlántica se puso en marcha con un incremento de precios promedio del 30% interanual y un ojo puesto en la competencia regional. Los comerciantes ajustan sus márgenes para captar a un turista que decide acortar sus estadías y volcarse a un consumo mucho más medido.

En este escenario, el sector gastronómico y de servicios busca ofrecer una mayor oferta de servicios y opciones para el bolsillo familiar.

Churros desde $7000 la docena en una rotisería frente al mar, en Miramar. (Foto: TN)

Churros desde $7000 la docena en una rotisería frente al mar, en Miramar. (Foto: TN)

Los precios en los paradores: ¿cuánto cuesta almorzar?

En los paradores de Mar del Sur, los aumentos se estabilizaron en torno al 30% interanual. “La estamos remando a nivel individual con los proveedores que nos bancan; este año estamos un 30% arriba del pasado, pero tratando de ser competitivos”, explica Adrián Oliver, responsable del parador Mariyu en Mar del Sur, sintetizando el clima que se vive en los mostradores frente al mar.

Los licuados, con leche o agua, son los que más salen en los paradores. (Foto: TN)

Los licuados, con leche o agua, son los que más salen en los paradores. (Foto: TN)

“La expectativa de este año es poder sostener lo del año pasado. El nuestro es un proyecto que está en crecimiento”, señala.

Según Adrián, el objetivo fue mantener precios lógicos para sostener el volumen de gente. Lo que más sale en el menú son las bebidas y las papas fritas.

En Miramar, la sugerencia del día para el almuerzo desde $14.500. (Foto: TN)

En Miramar, la sugerencia del día para el almuerzo desde $14.500. (Foto: TN)

La pizarra de precios para este enero:

Una hamburguesa completa (con jamón, queso, lechuga, tomate y huevo) cuesta $14.000. Una porción de papas fritas para compartir sale $10.000.

Las rabas, el plato más pedido de esta temporada, promedian los $12.000 en una rotisería de la zona céntrica.

Un licuado (con leche o agua) se ubica en los $8.000, mientras que en la peatonal de Miramar la docena de churros se vende a $7.000.

El costo de la “canasta de playa”

Más allá de la gastronomía, el equipamiento para la arena también es clave cada verano. En la peatonal de Miramar, renovar los artículos para los chicos requiere un presupuesto extra:

Tablas de barrenar: los modelos de goma eva o poliuretano oscilan entre los $66.500 y los $72.000.

Pelotas: una inflable clásica arranca en los $4.000, mientras que una de fútbol para jugar en la orilla no baja de los $7.500.

Carros: una hora para pedalear en los famosos carros de la costa (donde entran cuatro personas) está $15.000.

Las tablas para los más chicos, desde $60.000. (Foto: TN)

Las tablas para los más chicos, desde $60.000. (Foto: TN)

Cambio de hábito: estadías cortas y condicionadas por el clima

La tendencia que observan los operadores turísticos es un cambio marcado en la conducta del consumidor. La gente ya no veranea la quincena completa, sino que opta por escapadas de pocos días y muy condicionadas por el clima.

Los paradores buscan ofrecer nuevos servicios, como reflexología y espacios de meditación. (Foto: TN)

Los paradores buscan ofrecer nuevos servicios, como reflexología y espacios de meditación. (Foto: TN)

Pese a que los números favorecen a las playas del país vecino, el sector apuesta a la mejora en el servicio para retener al público. “El año pasado implementamos servicio de mesa y el negocio creció. También ampliamos la carta, lo que más piden son las papas fritas. La gente elige estos destinos por una cuestión de pertenencia y cariño”, señala Adrián.