Milei reconoció que la economía argentina se desaceleró y defendió el rumbo de su gestión
El Presidente atribuyó la pérdida de ritmo de la actividad al contexto internacional y a las tensiones políticas internas. También defendió el equilibrio fiscal y reconoció que la desaceleración dificulta la reducción de la inflación. El presidente Javier Milei reconoció que la economía argentina desaceleró su expansión y sostuvo que el encarecimiento del petróleo, las altas tasas de interés internacionales y las tensiones políticas internas afectaron el desempeño económico.
Durante una entrevista con El Observador de España, el mandatario se refirió al aumento del riesgo país y afirmó que los activos argentinos reaccionan con mayor intensidad ante las dificultades externas. “Cuando las cosas se normalicen, a Argentina le va a ir mucho mejor”, aseguró.
Según el reporte de la jornada, el riesgo país superó los 700 puntos y el dólar oficial alcanzó los $1.550.
Milei admitió una desaceleración de la actividad
El Presidente explicó que el escenario internacional combina más inflación, tasas de interés elevadas y menor actividad económica.
“Argentina desaceleró el ritmo en que se estaba expandiendo y, al mismo tiempo, como consecuencia de que la economía se expande menos, el ritmo al que cae la tasa de inflación es menor”, reconoció.
Pese a ese panorama, defendió el equilibrio fiscal y sostuvo que el ordenamiento de las cuentas públicas permitió evitar una crisis más profunda. También afirmó que la balanza energética registra un saldo positivo de US$10.000 millones.
Milei responsabilizó a la oposición por un supuesto shock político que, según su interpretación, afectó los bonos, las tasas de interés y los ingresos. Además, aseguró que las disputas políticas pusieron en riesgo el equilibrio fiscal. Al referirse a las dificultades de las familias para llegar a fin de mes, sostuvo que la recuperación de los salarios requiere más inversión, ahorro y productividad.
El mandatario afirmó que la economía crece “cuatro veces más fuerte que el promedio de los últimos 100 años” y que bajan la inflación, la pobreza y la indigencia. Sin embargo, admitió que los resultados deberían llegar más rápido: “La dirección es la correcta. Ahora, me gustaría que fuera mucho más rápido”.
En su balance social, mencionó cifras del 32% de pobreza, 7% de indigencia y 42% de pobreza infantil. Por último, vinculó la situación económica con las elecciones del próximo año y planteó que los argentinos deberán elegir entre “volver al pasado” o respaldar “el modelo de la libertad”. También advirtió que la recuperación del país demandará tiempo.