Raúl Moyano, el docente tucumano desaparecido en el Ñuñorco: una vida dedicada a la enseñanza y la montaña
Tiene 59 años, nació en Río Seco y se jubiló hace pocos meses después de una extensa trayectoria docente en Río Negro. Amante del trekking y los viajes, salió a caminar por el cerro Ñuñorco el lunes 12 de octubre y desde entonces no se tienen noticias de él.
Raúl Alfredo Moyano tenía muchos proyectos por delante cuando se jubiló. Después de dedicar gran parte de su vida a la educación, buscaba nuevas actividades y mantenía intacta su pasión por recorrer senderos, montañas y paisajes naturales.
El docente tucumano desapareció mientras realizaba una caminata por el cerro Ñuñorco, en la zona de El Mollar. Antes de perder contacto, intercambió fotografías, audios y mensajes con su pareja, Liliana Tunkiewiez, con quien llevaba ocho años de relación.
El último mensaje que ella recibió fue breve: “Bajo”. Desde entonces, su familia espera novedades sobre su paradero.
Moyano nació en Río Seco, departamento Monteros, y se recibió de maestro en la Escuela Normal. Poco después de cumplir 20 años, se trasladó a Río Negro en busca de oportunidades laborales. A lo largo de su carrera trabajó en escuelas de Cipolletti, Cinco Saltos y distintas localidades rurales. Fue maestro, director, coordinador y supervisor escolar. Su hija, Suyay Moyano, recuerda especialmente su compromiso con las escuelas rurales y el vínculo cercano que mantenía con los alumnos.
Raúl es padre de Matías, de 32 años, y Suyay, de 27, quienes lo describen como un hombre presente, activo y siempre dispuesto a emprender nuevos proyectos.
El trekking era una de sus grandes pasiones. En sus días libres preparaba la mochila y salía a recorrer senderos cordilleranos y lagunas. Según su pareja, era una persona precavida, que planificaba sus caminatas y llevaba agua, alimentos y ropa de recambio.
Aunque terminó su carrera docente en mayo, no tenía pensado dejar de trabajar. Había conseguido tareas administrativas en la Mutual del Magisterio en Bariloche y evaluaba realizar traslados o repartos. También conversaba con Liliana sobre posibles cambios de vivienda.
El lunes 12 de octubre, Raúl acompañó a su hermano José y a su cuñada hasta El Mollar, donde construyen una pequeña casa. Mientras ellos realizaban arreglos, decidió salir a caminar cerca de las 11. Durante varias horas mantuvo el contacto con su pareja. Según la denuncia policial, a las 17.20 todavía estaba en la montaña. Le había comentado que había niebla y que el camino estaba cerrado.
Preocupada por la demora, Liliana volvió a escribirle. La respuesta fue que bajaría, pero ese fue el último mensaje que recibió.
Al día siguiente comenzó la búsqueda, con la participación de rescatistas, baqueanos y equipos con drones y helicópteros. Mientras continúa el operativo, su familia intenta reconstruir qué ocurrió durante la caminata.