Una primera cita terminó en polémica por una cena de $80.000 y una propina
Catalina Wandyk, influencer y representante de Río Negro en Miss Universo Argentina 2026, contó por qué decidió no volver a salir con un joven luego de una cena en la que él pagó la comida pero le pidió que abonara la propina.
Una cita que parecía transcurrir con normalidad terminó generando una fuerte discusión en redes sociales. Catalina Wandyk relató que un joven pagó una cena de $80.000, pero le pidió que ella se hiciera cargo de los $8.000 de propina.
Según contó, ambos habían comenzado a hablar por redes sociales y él fue quien eligió el restaurante para conocerse. Al momento de pagar, el joven se ofreció a cubrir la comida, pero le planteó que la propina debía abonarla ella. “Yo te invito, vos pagá la propina, son $8.000”, recordó Wandyk sobre la frase que recibió durante la cena.
La influencer aceptó, aunque aseguró que no le gustó la forma en la que se lo planteó. El inconveniente surgió cuando buscó dinero para pagar y descubrió que no tenía efectivo.
De acuerdo con su relato, el hombre inicialmente dejó el dinero sobre la mesa y le dijo que podía hacerse cargo de la propina en otra ocasión. Sin embargo, poco después encontró otra alternativa: le avisó a la moza que Wandyk realizaría una transferencia y retiró el dinero que había dejado.
Ese gesto terminó de definir la decisión de la joven, quien aseguró que no quiso volver a tener una cita con él.
Wandyk aclaró que su cuestionamiento no estaba relacionado con los $8.000, sino con la actitud que percibió durante la situación. Por su comportamiento, llegó a calificar al joven como “un miserable ratón”.
El relato generó opiniones divididas
La historia fue difundida en redes sociales y rápidamente generó todo tipo de comentarios. Algunos usuarios cuestionaron a la influencer y consideraron razonable que compartieran el costo de la propina, teniendo en cuenta que el joven había pagado una cena de $80.000. Otros, en cambio, coincidieron con Wandyk y señalaron que el problema no habría sido pagar la propina, sino la manera en que el joven se lo habría planteado y el cambio de actitud posterior.El debate terminó instalado en redes: para algunos se trató de una cuestión de educación y formas, mientras que para otros simplemente fue una diferencia de expectativas durante una primera cita.