Renunció un investigador de Anthropic y lanzó una fuerte advertencia sobre la inteligencia artificial
Jacob Coxon, de 27 años, dejó la compañía tras cuestionar la carrera de Anthropic y OpenAI por desarrollar sistemas cada vez más avanzados. Un especialista en seguridad de Anthropic estimó en más de 10% el riesgo de que una IA pueda provocar una catástrofe para la humanidad en los próximos diez años.La carrera por desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más potentes volvió a quedar en el centro del debate luego de la renuncia de Jacob Coxon, un investigador de 27 años que trabajó tanto en OpenAI como en Anthropic.
Coxon comunicó su salida de Anthropic y cuestionó públicamente la velocidad con la que las principales empresas del sector avanzan hacia una eventual superinteligencia artificial, un sistema hipotético capaz de superar ampliamente las capacidades humanas y mejorar sus propias capacidades. El investigador sostuvo que ni Anthropic ni OpenAI estarían actuando con suficiente responsabilidad frente a los riesgos y advirtió que la carrera tecnológica podría tener consecuencias difíciles de revertir.
Una advertencia desde el área de seguridad
La repercusión aumentó cuando Evan Hubinger, integrante del equipo de seguridad de Anthropic, respondió a las declaraciones de Coxon y coincidió con parte de sus planteos.
Hubinger afirmó que Coxon tenía razón y estimó en más de un 10% la posibilidad de que sistemas de inteligencia artificial provoquen la muerte de toda la humanidad durante los próximos diez años.
El especialista aclaró que se trata de una estimación de riesgo y no de una predicción de que ese escenario vaya a ocurrir.
Uno de los principales problemas señalados es la denominada alineación de la IA, es decir, conseguir que sistemas extremadamente avanzados mantengan objetivos y límites compatibles con los intereses humanos.
La experiencia de Coxon en OpenAI y Anthropic
Coxon había comenzado a trabajar en OpenAI en 2023, donde participó en tareas relacionadas con el preentrenamiento de modelos y desarrollos vinculados a GPT-4o.
En julio de 2026 se incorporó a Anthropic, atraído por el fuerte perfil de la empresa en materia de seguridad. Sin embargo, renunció apenas dos meses después.
El investigador también cuestionó que decisiones relacionadas con tecnologías que podrían tener un impacto global queden concentradas en grandes empresas privadas y pequeños grupos de especialistas.
La discusión se suma a otras renuncias de investigadores que abandonaron compañías de inteligencia artificial por diferencias relacionadas con el equilibrio entre velocidad de desarrollo y seguridad. Mientras Anthropic y OpenAI continúan compitiendo por desarrollar modelos más avanzados, las advertencias vuelven a poner sobre la mesa una pregunta clave: ¿la inteligencia artificial está avanzando más rápido que nuestra capacidad para controlarla?