Un riñón de cerdo modificado logró funcionar casi nueve meses en un paciente y abrió una nueva puerta para los trasplantes
Un riñón de cerdo genéticamente modificado funcionó durante 271 días en un hombre de 66 años, en lo que representa el período más prolongado registrado hasta ahora en un trasplante de este tipo.
El paciente, Tim Andrews, padecía una enfermedad renal avanzada y recibió el órgano en enero de 2025 en el Massachusetts General Hospital, en Estados Unidos. El riñón comenzó a funcionar inmediatamente y permitió que permaneciera 82 días sin diálisis.
El órgano fue retirado en octubre de 2025 y, meses después, Andrews recibió un riñón humano de un donante, que actualmente funciona correctamente.
El procedimiento forma parte de las investigaciones sobre xenotrasplantes, una alternativa que busca enfrentar la falta de órganos disponibles para pacientes que necesitan un trasplante.
Los investigadores utilizaron un riñón de cerdo con 69 modificaciones genéticas para reducir el riesgo de rechazo. Aunque el órgano finalmente dejó de funcionar, el resultado fue considerado un avance importante para el desarrollo de futuros trasplantes entre especies.