Psicología: por qué algunas personas evitan el contacto físico con su pareja
Evitar abrazos, caricias o tomarse de la mano no necesariamente significa falta de amor. Según la psicología, esta conducta puede estar relacionada con la personalidad,
las experiencias personales, la forma en que cada persona aprendió a expresar afecto o una mayor necesidad de espacio.
Un punto importante es saber si se trata de una característica habitual o de un cambio reciente. Si una persona siempre fue poco afectuosa físicamente, probablemente sea parte de su manera de vincularse. En cambio, si el rechazo al contacto aparece de repente y coincide con conflictos o distancia emocional, puede ser una señal para prestar atención a la relación.
Cada persona demuestra cariño de manera diferente
Algunas personas encuentran en los abrazos y las caricias su principal forma de expresar afecto, mientras que otras lo hacen mediante conversaciones, compañía, ayuda
o pequeños gestos cotidianos. Las experiencias de la infancia también pueden influir. La manera en que se expresaban las emociones dentro de la familia y cómo se respetaban los espacios personales pueden marcar la forma de relacionarse durante la adultez. Además, experiencias negativas o situaciones incómodas del pasado pueden generar mayor sensibilidad ante determinados tipos de contacto físico.
Los beneficios del contacto físico
Distintos estudios analizaron los efectos del contacto entre parejas. Una investigación publicada en Scientific Reports observó que tomarse de la mano podía favorecer la sincronización de algunas respuestas fisiológicas y asociarse con una menor percepción del dolor.
Otro trabajo publicado en PNAS también estudió la relación entre el contacto físico, la actividad cerebral y la regulación del dolor. Esto sugiere que, dentro de un vínculo de confianza, una caricia o un gesto de cercanía pueden contribuir a generar sensación de seguridad y acompañamiento. Por eso, la falta de contacto físico no debería interpretarse automáticamente como falta de amor. Lo importante es conocer las necesidades de cada persona y hablarlas dentro de la pareja para evitar malos entendidos.