Dormís ocho horas, pero igual te levantás agotado: qué puede estar afectando tu descanso
Dormir durante ocho horas no siempre significa que el cuerpo haya tenido un descanso de calidad. Muchas personas se levantan con cansancio, pesadez, sueño o dificultades para concentrarse a pesar de haber pasado el tiempo recomendado en la cama.
Entre las causas más frecuentes aparecen el estrés, el uso de celulares y computadoras antes de dormir, los horarios irregulares y las cenas abundantes. También pueden influir el consumo de cafeína durante la tarde y el alcohol por la noche, ya que pueden alterar la continuidad y las distintas etapas del sueño.
Los especialistas advierten que, cuando el cansancio persiste, también puede existir algún trastorno del sueño. Uno de los más frecuentes es la apnea obstructiva del sueño, que provoca pequeñas interrupciones de la respiración durante la noche. Los ronquidos fuertes, las pausas respiratorias, despertarse con la boca seca o sentir mucho sueño durante el día son algunas señales de alerta.
El estrés y las preocupaciones también pueden mantener al organismo en un estado de alerta que dificulta conciliar el sueño o provoca despertares durante la madrugada.
Para mejorar el descanso, se recomienda mantener horarios regulares, reducir el uso de pantallas antes de acostarse, aprovechar la luz natural durante la mañana, realizar actividad física y evitar comidas pesadas, cafeína y alcohol cerca de la hora de dormir.
Si el cansancio continúa durante varias semanas, aparecen problemas de concentración o existe somnolencia excesiva durante el día, especialmente al conducir, es importante consultar con un profesional para determinar si existe una causa médica.