Milei: "Lula es ladrón y corrupto, lo liberaron por una falla administrativa"
El presidente Javier Milei volvió a escalar el enfrentamiento político con su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y lanzó una de las descalificaciones más duras desde el inicio de su gestión. Durante una entrevista televisiva, el mandatario argentino sostuvo que el líder brasileño "es un ladrón, un corrupto y un presidiario", y aseguró que recuperó la libertad "por una falla administrativa y no porque fuera inocente".
Las declaraciones se producen apenas horas después de su participación en un acto político en Brasil junto a Flavio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, donde ya había cuestionado duramente a Lula en plena campaña electoral brasileña. Lejos de moderar el tono tras la repercusión internacional que generaron esas palabras, Milei decidió profundizar su postura y defendió cada una de sus expresiones.
"Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario. Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente. Por lo tanto, es ladrón y es un corrupto", afirmó el jefe de Estado durante una entrevista con Luis Majul por LN+.
El mandatario incluso justificó el tono de sus declaraciones con una comparación. "¿No le parece que es agresivo que alguien le robe? Es mucho más leve decirle ladrón al ladrón que el propio acto de robar", expresó, dejando en claro que no tiene intención de suavizar su discurso frente a los líderes de izquierda de la región.
Milei sostuvo que sus dichos fueron espontáneos, aunque también los enmarcó dentro de una batalla ideológica que asegura librar desde que ingresó a la política. Según explicó, considera que el avance de gobiernos de izquierda en América Latina representa un obstáculo para las ideas liberales que impulsa desde la Casa Rosada.
"Cuando arranqué esta carrera en 2021 había un solo país azul y todo era rojo. Lo hago porque soy un cruzado de las ideas de la libertad", señaló al explicar por qué decidió confrontar públicamente con Lula durante su visita a Brasil.
El Presidente también cuestionó lo que considera una doble vara por parte de sus críticos. Afirmó que distintos mandatarios extranjeros lo insultaron en reiteradas oportunidades sin que eso generara el mismo nivel de rechazo internacional.
"Se enojan porque yo le dije algo a Lula que es verdad y omiten los insultos de Lula y de sus ministros. También omiten los agravios de Gustavo Petro, Evo Morales, Rafael Correa, Pedro Sánchez y todo su entorno. Cuando me insultan a mí está bien; cuando yo respondo, está mal", sostuvo.
En esa línea insistió en que su respuesta no constituye una agresión sino una descripción de hechos judiciales. "Ellos acusan con mentiras y yo les contesto con verdades. Cuando digo que Lula es un chorro, digo la verdad. Cuando digo que fue un presidiario, también digo la verdad. Salió por un recurso administrativo, no porque fuera inocente", afirmó.
Las declaraciones profundizan un vínculo bilateral que ya se encontraba atravesado por fuertes tensiones políticas y diplomáticas. Desde la llegada de Milei a la Presidencia, la relación con el gobierno brasileño estuvo marcada por los cruces ideológicos y por la falta de encuentros oficiales entre ambos mandatarios, pese a la importancia estratégica que Brasil tiene como principal socio comercial de la Argentina.
Durante la entrevista, Milei también aprovechó para responder a las críticas internacionales que recibió la Argentina durante el Mundial por supuestos episodios de racismo. El Presidente aseguró que existió una campaña política impulsada desde distintos países y sectores ideológicos.
"Brasil, México, Estados Unidos, a través del Partido Demócrata, y también Pedro Sánchez hicieron declaraciones gravísimas contra la Argentina. El kirchnerismo es socio político de todos ellos y utilizaron la estructura del Mundial para difundir esa campaña antiargentina", denunció.
En ese contexto aclaró que, durante su viaje a Brasil, nunca atacó al pueblo brasileño, sino exclusivamente al presidente Lula.
"Yo fui a Brasil y no ataqué a los brasileños. Hablé de Lula, del corrupto, del presidiario que fue condenado por un juez", insistió.
La entrevista también dejó definiciones sobre la política interna. Milei volvió a cargar contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien descalificó por sus ideas económicas y responsabilizó por el estancamiento de la provincia de Buenos Aires.
Según el Presidente, las provincias con peores indicadores de crecimiento son Buenos Aires, La Rioja y Formosa, y atribuyó esa situación a gobiernos que definió como populistas y de inspiración comunista. En ese marco lanzó otra frase que seguramente alimentará la polémica: "Un comunista es peor que Atila. Todo lo que toca lo destruye".
Consultado además sobre una eventual estrategia política de Cristina Fernández de Kirchner, Milei descartó cualquier preocupación por la expresidenta y aseguró que su competencia no pasa por la oposición sino por cumplir los compromisos asumidos durante la campaña.
"Compito contra lo que prometí. Sobrecumplí todas las promesas y voy a seguir haciendo reformas. Cristina representa el viejo modelo, el modelo de la decadencia", sostuvo.
En materia económica, el jefe de Estado defendió nuevamente el rumbo de su administración. Atribuyó el reciente repunte inflacionario a los proyectos impulsados por la oposición en el Congreso, que —según afirmó— generaron incertidumbre financiera y presión cambiaria.
Al mismo tiempo aseguró que el consumo, el Producto Bruto Interno y las exportaciones atraviesan niveles récord, y destacó el crecimiento de distintos sectores de la economía, entre ellos el entretenimiento y los espectáculos masivos.
Con estas declaraciones, Milei volvió a dejar en evidencia que la confrontación ideológica con los principales referentes de la izquierda latinoamericana seguirá siendo uno de los ejes centrales de su estrategia política, tanto en el plano internacional como de cara al proceso electoral argentino de 2027. El nuevo cruce con Lula, además, reaviva un conflicto diplomático que promete seguir generando repercusiones dentro y fuera de la región.