Milei oficializó el decreto para expulsar extranjeros que agravien al país y crece el debate sobre su aplicación
El Gobierno nacional publicó un decreto que habilita la expulsión de extranjeros que promuevan mensajes de odio o agravien a la Argentina y a sus ciudadanos. La medida ya está vigente, aunque especialistas advierten que su implementación deberá ajustarse a los límites establecidos por la Constitución.
El presidente Javier Milei firmó un decreto que autoriza la expulsión de extranjeros que emitan mensajes de odio, inciten a la violencia o agravien a la Argentina o a ciudadanos argentinos. La medida fue publicada en el Boletín Oficial y comenzó a regir de manera inmediata, aunque su continuidad dependerá del tratamiento que reciba en el Congreso.
El abogado constitucionalista Félix Lonigro explicó que, si bien el Estado tiene facultades para deportar extranjeros en determinados casos, una decisión de este tipo debe respetar el principio de legalidad previsto en la Constitución Nacional. En ese sentido, sostuvo que las restricciones deberían estar respaldadas por una ley sancionada por el Congreso.
El especialista recordó que los decretos de necesidad y urgencia solo pueden dictarse en circunstancias excepcionales y que, una vez publicados, deben ser analizados por la Comisión Bicameral Permanente y posteriormente por ambas cámaras legislativas.
Además, Lonigro remarcó que la expulsión de un extranjero no debería quedar librada únicamente a una decisión del Poder Ejecutivo. Según explicó, actualmente esos procedimientos son iniciados por la Dirección Nacional de Migraciones, pero requieren la intervención de un juez, quien evalúa las pruebas y determina si corresponde la deportación.
Otro de los puntos que genera interrogantes es la aplicación del decreto en casos de publicaciones realizadas en redes sociales. Para el constitucionalista, cualquier medida de este tipo debe contar con control judicial para evitar decisiones arbitrarias y garantizar el respeto al Estado de derecho.