La vida de lujo que muestran algunos influencers puede ser una puesta en escena para vender cursos
Autos deportivos, aviones privados, relojes exclusivos y supuestas ganancias millonarias forman parte de la imagen que muchos influencers exhiben en redes sociales para captar seguidores. Sin embargo, detrás de ese estilo de vida, en muchos casos, existe una estrategia de marketing basada en escenarios alquilados y contenido preparado para promocionar cursos, mentorías o inversiones.
Especialistas advierten que esta práctica, conocida como larping, consiste en simular una vida de riqueza con el objetivo de generar credibilidad y convencer a los usuarios
de comprar productos digitales que prometen alcanzar el mismo éxito económico.
Para lograr esa apariencia, existen empresas que alquilan autos de alta gama, mansiones, yates e incluso espacios que recrean el interior de un jet privado. También hay herramientas que permiten generar falsas capturas de supuestas ganancias, billeteras virtuales o paneles con ingresos millonarios. La estrategia suele comenzar con publicaciones que muestran una vida de lujo y, posteriormente, con relatos sobre cómo se alcanzó ese nivel económico mediante inversiones, criptomonedas o negocios digitales.
Finalmente, los creadores ofrecen cursos o asesorías que, en algunos casos, cuestan cientos o miles de dólares, aunque no siempre cuentan con resultados comprobables.
Frente al crecimiento de este fenómeno, especialistas recomiendan analizar con espíritu crítico este tipo de contenidos y desconfiar de quienes prometen enriquecerse de manera rápida y sencilla a través de fórmulas supuestamente infalibles.