Villarruel fue recibida en Tucumán por Acevedo y marcó diferencias con Milei: "su discurso fue muy político"
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, arribó durante la madrugada de este jueves a San Miguel de Tucumán para participar de los actos oficiales por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia Argentina, en una visita que volvió a poner en evidencia las diferencias políticas con el presidente Javier Milei.
Villarruel llegó a la provincia en un vuelo distinto al utilizado por el Presidente y el resto de la comitiva oficial, y fue recibida en el aeropuerto por el vicegobernador Miguel Acevedo, quien le dio la bienvenida en representación del Gobierno tucumano. A diferencia de Milei, que regresó a Buenos Aires inmediatamente después del acto de vigilia realizado en la Casa Histórica, la titular del Senado permaneció en Tucumán para participar también de las actividades centrales previstas para la mañana del 9 de Julio.
Su presencia generó especial expectativa porque se produjo en medio del distanciamiento político cada vez más evidente entre ambos integrantes de la fórmula presidencial.
Al finalizar el acto oficial en la Casa Histórica de la Independencia, Villarruel habló con la prensa y realizó una de las definiciones más contundentes de la jornada al referirse al mensaje pronunciado por el Presidente.
"El discurso de Milei fue muy político, pero hoy conmemoramos una fecha que trasciende a todos los espacios políticos. Hoy conmemoramos el momento en el que no hay nada mejor para un argentino que otro argentino", sostuvo.
La frase fue interpretada como una nueva toma de distancia respecto del tono elegido por Milei durante su discurso por cadena nacional, donde el mandatario realizó fuertes referencias a la situación económica del país, cuestionó el rol histórico del Estado y habló de la necesidad de alcanzar una "segunda independencia".
En contraste, Villarruel eligió centrar su mensaje en la unidad nacional y en el significado histórico del 9 de Julio.
"El año pasado pude venir para el acto del 9 de Julio. Hoy, ser parte de la vigilia me hizo muy contenta. Creo que es el momento para darle un mensaje de unidad a todos los argentinos", expresó.
La vicepresidenta también fue consultada acerca de sus aspiraciones políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027 y evitó confirmar una eventual candidatura, aunque dejó una definición que rápidamente tuvo repercusión política.
"Me gustaría ser la persona que sirva a los argentinos con decencia, honestidad y con profundo patriotismo. Con eso, yo ya estoy hecha", respondió.
Las diferencias con Milei no se limitaron únicamente al análisis del discurso presidencial.
En las últimas horas, Villarruel también publicó una columna de opinión en el diario tucumano La Gaceta, donde fijó posición sobre uno de los proyectos institucionales impulsados por el Gobierno nacional: la idea de implementar un sistema de "shutdown" similar al de Estados Unidos.
La iniciativa propone que, si el Estado agota el presupuesto aprobado por el Congreso, la administración pública quede impedida de continuar realizando gastos hasta contar con una nueva autorización presupuestaria.
Aunque evitó cuestionar directamente al Gobierno, la vicepresidenta dejó claras sus diferencias conceptuales.
"Difícilmente podamos hablar de una verdadera libertad si nuestra agenda legislativa se limita a subordinar el diseño de nuestro marco jurídico a normativas o intereses foráneos", escribió.
La frase fue interpretada como una crítica a la intención de trasladar modelos institucionales extranjeros sin contemplar las particularidades del sistema político argentino.
En el mismo artículo, Villarruel desarrolló un fuerte mensaje en defensa de la soberanía nacional y del federalismo, utilizando precisamente a Tucumán como símbolo histórico.
"Hoy, en pleno siglo XXI, la Argentina enfrenta una encrucijada histórica que, bajo nuevos ropajes geopolíticos, tecnológicos y financieros, reedita el mismo dilema político de 1816. La libertad no es una abstracción; se encarna en la soberanía concreta de la Nación sobre sus decisiones y sus recursos", afirmó.
La vicepresidenta también dedicó un extenso pasaje a la defensa de los recursos naturales y de las economías regionales.
"La soberanía sobre nuestros recursos: la defensa y el desarrollo del país no pueden quedar condicionados por la voluntad de ningún interés extranjero. Desde la histórica zafra tucumana, donde toda una provincia entrelaza su destino en un ejemplo vivo de producción regional, hasta nuestros recursos energéticos, mineros y tecnológicos, la riqueza de nuestra tierra y de nuestro trabajo no representa un botín de corto plazo para la especulación, sino el motor irrenunciable del arraigo federal, la industrialización y la grandeza nacional", escribió.
Las afirmaciones contrastaron con varios de los conceptos expuestos por Milei durante la vigilia en la Casa Histórica.
El Presidente había señalado que la Argentina arrastra "una larga lista de injusticias" que perjudicaron especialmente a las provincias, mencionando entre ellas las retenciones al campo y distintas regulaciones económicas, al tiempo que responsabilizó al crecimiento del Estado por gran parte de esos problemas.
En cambio, Villarruel puso el acento en el desarrollo federal, la protección de los recursos estratégicos y la necesidad de fortalecer la soberanía nacional.
Pese a esas diferencias de enfoque, ambos dirigentes coincidieron en el cierre de sus respectivos mensajes, finalizando con la misma expresión: "¡Viva la Patria!".
La visita de Villarruel a Tucumán volvió a reflejar la distancia política que se viene profundizando con Javier Milei durante los últimos meses. Desde fines de 2025, ambos prácticamente dejaron de compartir actividades públicas y, cuando coincidieron en actos oficiales, el protocolo evidenció una relación cada vez más fría.
El viaje por separado a Tucumán y los mensajes diferenciados emitidos durante una de las fechas patrias más importantes del calendario argentino reforzaron esa imagen.
Mientras Milei regresó a Buenos Aires inmediatamente después de la vigilia en la Casa Histórica, Villarruel decidió permanecer en la provincia para asistir a los actos centrales del 9 de Julio, encabezados por las autoridades nacionales, provinciales y militares, reafirmando el protagonismo institucional de la celebración en el lugar donde hace 210 años se declaró la independencia argentina.