Los beneficios de la sandía para la salud: hidrata, aporta pocas calorías y podría favorecer al corazón
Especialistas en nutrición destacan que la sandía es una fruta ideal para mantenerse hidratado gracias a su alto contenido de agua y su bajo aporte calórico. Además, contiene compuestos que podrían beneficiar la salud cardiovascular, aunque aún se necesitan más estudios para confirmar sus efectos.
La sandía es una de las frutas más recomendadas para los días de calor debido a su capacidad para hidratar el organismo. Según especialistas en nutrición, está compuesta por más de un 91% de agua, lo que la convierte en una excelente aliada para reponer líquidos de forma natural. Además de su poder hidratante, una taza de sandía aporta apenas 46 calorías
y alrededor de 9,5 gramos de azúcar, una cantidad inferior a la que contienen otras frutas como la manzana o los arándanos. Por ese motivo, los expertos señalan que puede formar parte de una alimentación equilibrada sin representar un exceso de azúcar.
Los nutricionistas también destacan que su elevado contenido de agua favorece la sensación de saciedad y ayuda al funcionamiento normal del organismo, especialmente en personas mayores, que suelen tener una menor percepción de la sed y un mayor riesgo de deshidratación. Otro de los aspectos que despertó el interés de la comunidad científica es la presencia de L-citrulina y licopeno, dos compuestos asociados a la salud cardiovascular. La L-citrulina puede contribuir a la producción de óxido nítrico, una sustancia que ayuda a relajar los vasos sanguíneos, mientras que el licopeno posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Sin embargo, los especialistas advierten que, aunque estos componentes muestran potencial, todavía no existen estudios concluyentes que demuestren que el consumo de sandía reduzca por sí solo el riesgo de enfermedades cardíacas. Por ello, recomiendan incorporarla como parte de una dieta variada y saludable, aprovechando sus beneficios nutricionales, pero sin considerarla un alimento con efectos terapéuticos.