Caso drogas sintéticas: una posible red regional, pistas en celulares y compradores de alto poder adquisitivo
Nombres, direcciones, números de teléfono, imágenes tomadas por cámaras especiales y un cuaderno. Todos esos elementos quedaron bajo análisis de los investigadores para intentar reconstruir la ruta de las drogas sintéticas en Tucumán, después de un procedimiento que marcó un récord para la provincia.
El operativo, realizado por la Policía de Tucumán, dejó como saldo el secuestro de 458 pastillas de éxtasis, más de 200 gramos de tusi, siete frascos con ketamina líquida, tubos con más de 60 gramos de ketamina sólida y 29 pepas de LSD. El total de la sustancia incautada fue valuado en $60 millones.
La causa ya tiene dos detenidos con prisión preventiva: Enrique Sánchez Loria, que residía en el departamento donde se realizó el procedimiento, y Nicolás Avellaneda, quien primero fue considerado consumidor, pero luego quedó bajo sospecha por una posible participación en la comercialización.
Estas son las claves del caso:
1. Un secuestro histórico para Tucumán
El procedimiento puede marcar un hito en la historia de la comercialización de drogas sintéticas en la provincia. Nunca antes se había secuestrado una cantidad semejante de estas sustancias en un operativo.
La magnitud del caso se entiende al comparar las cifras: desde que entró en vigencia la ley de narcomenudeo, en diciembre de 2022, hasta este procedimiento, la Dirección General de Drogas Peligrosas había secuestrado apenas 31 pastillas de éxtasis, cuatro gramos de tusi y 387 pepas. Además, por primera vez se decomisó ketamina.
2. El posible origen de las sustancias
Los investigadores estiman que las pastillas secuestradas podrían haber provenido de laboratorios clandestinos ubicados en Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba. Ese también habría sido el punto de partida de la ketamina.
Según investigaciones realizadas en los últimos años, este tipo de sustancias suele ser enviado mediante encomiendas o trasladado por personas.
3. La sospecha de producción local de tusi
Una de las hipótesis de la causa apunta a que Sánchez Loria podría haberse dedicado a la elaboración de tusi en Tucumán. En el departamento se secuestraron ketamina líquida, cafeína y MDMA, componentes que suelen utilizarse para preparar esa sustancia.
También se encontraron instrumentos que normalmente se emplean en su elaboración. Por eso, los investigadores analizan si parte de la droga era producida o preparada en la provincia.
4. Las dudas sobre el éxtasis
En el caso del éxtasis, los investigadores consideran poco probable que haya sido fabricado en Tucumán. El motivo es que no se encontró una máquina acuñadora, indispensable para la producción de comprimidos.
De todos modos, no descartan que ese equipo pudiera estar en otro lugar. El juez Guillermo Taylor sostuvo que existen indicios, aunque todavía faltan pruebas concluyentes para acreditar la producción local de drogas sintéticas.
5. Quiénes son los detenidos
Hasta el momento hay dos detenidos. Uno de ellos es Enrique Sánchez Loria, que vivía en el departamento donde se realizó el procedimiento. El otro es Nicolás Avellaneda, que en un primer momento fue considerado consumidor, pero luego quedó bajo sospecha de haber tenido algún tipo de participación en la comercialización.
Por pedido del fiscal José Sanjuán, a ambos se les dictó prisión preventiva: cuatro meses para Sánchez Loria y 15 días para Avellaneda.
6. Qué se sabe de Sánchez Loria
Sánchez Loria aseguró ser comerciante. A los policías les dijo que se dedicaba a la venta de muebles y artículos para el hogar, mientras que durante la audiencia afirmó que comercializaba artículos ortopédicos.
La auxiliar fiscal también señaló que en sus redes sociales se presentaba como importador.
Los investigadores manejan versiones contradictorias sobre el tiempo que llevaría dedicado a esta actividad ilícita. Sin embargo, sostienen que era inexperto o que se sentía impune.
Un dato clave es que el 10 de abril protagonizó un accidente en moto y los policías que lo asistieron encontraron droga entre sus pertenencias. Desde entonces quedó bajo observación y, según sospechan los pesquisas, habría continuado con la actividad.
7. Qué se sabe de Avellaneda
Según un recibo de sueldo encontrado durante el allanamiento de su vivienda, Avellaneda trabaja como agente de una empresa de seguridad privada.
Los investigadores intentan determinar qué función cumplía. No descartan que hubiera trabajado en fiestas electrónicas, donde por normativa se exige la contratación de personal de seguridad privada para controlar lo que ocurre dentro de los eventos.
8. Las fiestas electrónicas, otra vez bajo la lupa
El caso volvió a generar polémica en torno a las fiestas electrónicas, aunque las autoridades no manifestaron ninguna intención de volver a prohibirlas.
En septiembre de 2024 se había dispuesto una suspensión temporal luego de que se detectara que algunas personas vinculadas a la organización de estos eventos también estaban involucradas en la comercialización de drogas sintéticas.
Ahora, referentes del sector volvieron a reclamar mayores controles sobre los afters y las fiestas clandestinas que se realizan en el Gran San Miguel de Tucumán.
9. Una posible red fuera de Tucumán
Los investigadores creen que la droga secuestrada no estaba destinada exclusivamente al mercado tucumano.
En principio, reunieron indicios que permiten sospechar que las sustancias también podrían haber sido comercializadas en Catamarca y Santiago del Estero. Tampoco descartan envíos a Salta y Jujuy.
Durante el allanamiento, según se informó en la audiencia, los policías encontraron una bolsa con una anotación que decía: “Pablo Escobar 1.500”. Los pesquisas sospechan que esa cifra podría hacer referencia a la cantidad de pastillas que el acusado habría tenido en algún momento en su poder.
10. Los nombres que ahora investiga la Justicia
Una de las principales preguntas es si Sánchez Loria y Avellaneda son los únicos implicados.
Durante el procedimiento se encontraron varias bolsas con nombres, direcciones y números telefónicos de presuntos compradores. Ahora los investigadores intentan determinar si se trata de simples consumidores o de posibles revendedores.
Por eso serán fundamentales las pericias sobre los teléfonos celulares secuestrados en la causa.
11. Los presuntos compradores
Hasta el momento no trascendieron los nombres de los sospechosos. Sin embargo, durante la investigación varios testigos señalaron que entre los presuntos compradores habría personas de alto poder adquisitivo.
Los investigadores analizan la documentación y los dispositivos secuestrados para determinar quiénes eran los destinatarios de las sustancias y establecer si se trataba únicamente de consumidores o si algunos tuvieron otro grado de participación en la operatoria.