Dos ataques vandálicos en pocos días contra el Hogar San Roque generaron temor y enojo en vecinos de la zona
La creciente inseguridad en la zona norte de San Miguel de Tucumán volvió a quedar en evidencia tras dos robos registrados en menos de cuatro días en el Hogar San Roque, una institución que brinda asistencia y contención a más de 150 adultos mayores. Los hechos generaron alarma entre vecinos, trabajadores y directivos, quienes reclaman mayores medidas de protección ante una situación que califican como cada vez más preocupante.
El primero de los episodios ocurrió durante la madrugada del 25 de mayo, cuando dos personas ingresaron al predio ubicado sobre avenida Ejército del Norte al 1950 y sustrajeron distintos elementos de uso cotidiano. Según informaron desde la institución, los delincuentes lograron llevarse sillas y colchones en cuestión de minutos. La secuencia quedó registrada por las cámaras de seguridad instaladas en el establecimiento.
Sin embargo, el segundo ataque fue el que más inquietud generó entre quienes trabajan y residen en el lugar. Durante la noche del jueves, desconocidos intentaron apoderarse de varias sillas de ruedas utilizadas por los residentes del hogar, indispensables para la movilidad de numerosos adultos mayores. La maniobra no llegó a concretarse debido a que una fogata encendida por los propios intrusos llamó la atención del personal terapéutico, que advirtió la situación y evitó que el robo se consumara.
La seguidilla de hechos delictivos provocó una fuerte reacción entre los vecinos del sector. María Laura Jiménez, residente de la zona, expresó su indignación por lo sucedido y lamentó que instituciones dedicadas al cuidado de personas mayores sean blanco de ataques. Según explicó, conocieron lo ocurrido a través de comentarios de otros vecinos y la noticia generó una profunda preocupación en el barrio.
Jiménez sostuvo además que durante las noches la situación de inseguridad se vuelve más evidente. Señaló que, aunque durante el día suele observarse presencia policial en el sector, esa vigilancia disminuye notablemente cuando cae la noche. También aseguró que es frecuente ver a jóvenes con problemas de consumo recorriendo la zona en busca de objetos para sustraer y vender.
La preocupación es compartida por otros habitantes del barrio. Esteban Lucero afirmó que los robos y hurtos se han vuelto cada vez más frecuentes y advirtió que los delincuentes parecen no dimensionar el perjuicio que ocasionan al atacar una institución destinada al cuidado de adultos mayores. También remarcó el peligro que este tipo de hechos representa para la integridad física de los residentes.
Por su parte, Helena Ramírez indicó que los vecinos comenzaron a organizarse para exigir mayores medidas de seguridad. Según explicó, los ataques contra el Hogar San Roque fueron el detonante que impulsó distintas iniciativas comunitarias, entre ellas la recolección de firmas y la posibilidad de convocar a una movilización para reclamar respuestas concretas.
Desde la conducción del establecimiento describieron los últimos acontecimientos como una situación extremadamente difícil. Los responsables del hogar señalaron que desde hace más de un año dejaron de contar con presencia policial permanente en la zona y denunciaron que los hechos de inseguridad son frecuentes. Según precisaron, quienes más sufren esta problemática son los trabajadores del turno nocturno, especialmente enfermeras y empleados que han sido víctimas de robos mientras esperan el transporte público o al momento de retirarse en motocicleta.
El Hogar San Roque funciona desde 1945 como un espacio de asistencia integral para personas mayores. Actualmente brinda atención a más de 150 beneficiarios que concurren diariamente al comedor y permanecen en las instalaciones durante la noche. Allí reciben atención médica, acompañamiento terapéutico y asistencia social a cargo de la Sociedad de Beneficencia de Tucumán.
Frente a la preocupación generada por los recientes episodios, autoridades del Ministerio de Seguridad confirmaron que ya tomaron intervención en el caso. Según informaron, en las próximas horas funcionarios policiales se reunirán con vecinos y responsables de la institución para escuchar los reclamos y diseñar un operativo especial destinado a reforzar la vigilancia y combatir la ola de inseguridad que afecta al sector.