De la inquietud a la alarma: la sombra de la falta de gas natural se cierne sobre las industrias tucumanas
Lo que hasta hace pocos días era una inquietud latente se transformó en una fuerte señal de alarma para el sector productivo tucumano. Empresarios e industriales advirtieron sobre el riesgo de una paralización de actividades en plena campaña 2026, luego de confirmarse restricciones en el suministro de gas natural para el NOA derivadas de la reducción de volúmenes dispuesta por el Gobierno nacional, en un contexto marcado por la demora en la reversión del Gasoducto del Norte.
La preocupación se profundizó tras una serie de reuniones desarrolladas durante la jornada para evaluar el alcance de la crisis y explorar posibles alternativas. Sin embargo, el encuentro virtual mantenido entre representantes de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), el Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART), la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa) y autoridades de Naturgy NOA dejó un panorama aún más inquietante.
Los empresarios salieron del intercambio con una visión más pesimista respecto de las perspectivas energéticas para los próximos meses, especialmente ante la llegada del invierno y el incremento previsto en la demanda de gas.
Acnoa expresó su preocupación a través de un comunicado en el que señaló que, tras cumplirse los plazos de las gestiones realizadas ante la Secretaría de Energía de la Nación, la ausencia de respuestas concretas colocó a la actividad “en un punto de no retorno”.
La entidad alertó además sobre el impacto que podría desencadenar una interrupción del suministro sobre toda la cadena productiva. Según indicó, una eventual paralización industrial afectaría inmediatamente a los empaques y frenaría el procesamiento destinado al descarte industrial, provocando una interrupción integral del sistema operativo.
También advirtió sobre las consecuencias económicas derivadas de una pérdida de producción. “La fruta es perecedera y su ciclo biológico no espera. La paralización impediría cumplir compromisos internacionales y pondría en riesgo más del 50% de las divisas que genera Tucumán”, señaló la entidad.
El documento agregó además una fuerte advertencia social al sostener que la interrupción de las actividades industriales y de empaques impactaría directamente en la cosecha, dejando sin ingresos a miles de familias que dependen de la zafra.
En ese contexto, Acnoa destacó el respaldo brindado por el Gobierno provincial y las gestiones impulsadas por la administración de Osvaldo Jaldo en los niveles más altos. Sin embargo, reclamó una respuesta inmediata de la Nación.
“Solicitamos una medida urgente y excepcional para garantizar el abastecimiento de gas natural a precios razonables para una actividad claramente estacional. Exigimos respuestas hoy. Sin energía, las pérdidas en producción, empleo e ingresos regionales serán irreversibles”, manifestó la entidad.
Desde la Unión Industrial de Tucumán, la vicepresidenta Florencia Andriani advirtió que, de acuerdo con información oficial, las restricciones podrían prolongarse entre 80 y 90 días, un período que coincide con momentos críticos para la actividad productiva provincial.
“Lo que Naturgy tiene asignado en términos de capacidad de suministro y transporte no alcanzará para cubrir la demanda empresarial”, sostuvo.
La dirigente describió el panorama como “muy complicado y extremadamente preocupante”, principalmente por las consecuencias que podría generar sobre las actividades citrícola y azucarera.
“Estamos hablando de entre 80 y 90 días con fábricas detenidas. Para la economía tucumana eso es devastador; es una situación atroz e insostenible”, expresó.
Andriani subrayó además que tanto la cosecha del limón como la molienda de caña responden a tiempos biológicos y productivos que no admiten interrupciones arbitrarias.
“A la caña no se le puede pedir que espere hasta tener gas para reiniciar la actividad. La fruta tiene su momento de cosecha y la caña también”, explicó.
La referente empresarial también cuestionó la implementación de cambios en la política energética nacional y sostuvo que la transición se realizó sin previsibilidad suficiente.
“Si el Estado decide retirarse y dejar de subsidiar el gas, tiene que garantizar reglas claras. No se puede modificar el esquema sin asegurar previamente el abastecimiento interno”, planteó.
Además, remarcó que muchas empresas del norte argentino no poseen capacidad financiera suficiente para competir en el mercado y adquirir gas a precios internacionales, como sí hicieron en meses anteriores grandes compañías mineras o petroleras.
Según Andriani, el problema excede el ámbito estrictamente económico.
“La falta de gas y una industria paralizada no representa solamente un problema financiero para las empresas; también es un problema social para los trabajadores y para toda la provincia”, afirmó, antes de agregar con tono de preocupación: “Esperemos que ocurra un milagro y no tengamos bajas temperaturas”.
El inicio oficial del período invernal dentro del sistema gasífero nacional incrementó aún más la incertidumbre. Desde este lunes, las industrias tucumanas y las del resto del NOA ya fueron notificadas sobre la aplicación de una disposición de la Secretaría de Energía nacional que habilita restricciones en el suministro para grandes usuarios y contratos interrumpibles.
En consecuencia, Naturgy NOA quedó autorizada a aplicar cortes cuando las condiciones climáticas extremas así lo requieran, priorizando el abastecimiento a sectores considerados esenciales como usuarios residenciales, hospitales y servicios críticos.
Frente a este escenario, las empresas recibieron la instrucción de activar planes de contingencia, revisar instalaciones y evaluar combustibles alternativos para minimizar el impacto de posibles interrupciones masivas, bajo advertencias que incluyen sanciones económicas y eventuales suspensiones del servicio en caso de producirse desequilibrios en la red.