Condena a Juan Darthés: Seis años de prisión y régimen semiabierto en Brasil
La Justicia brasileña confirmó la condena de seis años de prisión para Juan Darthés en la causa por violación iniciada por Thelma Fardin. El actor deberá cumplir la pena bajo un régimen semiabierto.
En Brasil, este sistema funciona como una instancia intermedia entre la prisión cerrada y la domiciliaria, con normas específicas de control. Las personas condenadas bajo este régimen pueden desarrollar actividades fuera del establecimiento durante el día, pero deben regresar al penal para pernoctar.
Además, suele estar supervisado mediante dispositivos como la tobillera electrónica, que permite monitorear los movimientos del condenado. Este sería uno de los escenarios más probables para el actor, en caso de que la resolución judicial así lo determine.
En algunos estados de Brasil, debido a la falta de infraestructura penitenciaria, la Justicia puede reemplazar el régimen semiabierto por prisión domiciliaria. Sin embargo, en esos casos también se mantienen restricciones, controles y seguimiento del cumplimiento de la condena.
La causa se remonta a 2018, cuando Fardin denunció a Darthés por abuso sexual durante una gira en Nicaragua de la tira juvenil Patito Feo, ocurrida en 2009. En ese momento, ella tenía 16 años y él 45. El actor siempre negó las acusaciones y, tras la denuncia, se instaló en Brasil, donde continuó el proceso judicial.
El Tribunal Regional Federal de la 3ª Región de Brasil rechazó la admisibilidad de los recursos especial y extraordinario presentados por la defensa del actor, lo que dejó firme la condena.
La actriz fue la encargada de dar a conocer la noticia junto a Amnistía Internacional y su equipo legal, a través de un video en el que repasó el extenso proceso judicial de ocho años. “Ganamos otra vez”, escribió Fardin.
Desde Amnistía Internacional señalaron: “La Justicia de Brasil dio un paso clave: rechazó los recursos de Juan Darthés y confirmó la condena por la violencia sexual contra Thelma Fardin. El fallo ratifica que los hechos ya fueron probados y que no corresponde volver a discutirlos en esta instancia”.
También destacaron que “es un avance importante en un proceso histórico y un mensaje claro: la violencia sexual contra niñas y adolescentes debe ser investigada y sancionada”. Y concluyeron: “Después de años de lucha, es también una señal sobre la importancia de una justicia que escucha y actúa con perspectiva de género”.