San Juan responde a la ley de glaciares: “Los recursos naturales son nuestros”
San Juan es la segunda provincia que más exportaciones de la minería generó en 2025, con unos 1.750 millones de dólares —solo por detrás de los casi US$ 2.400 millones de Santa Cruz—, y cuenta con los tres proyectos más importantes de cobre: Vicuña, El Pachón y Los Azules, que prometen inversiones por 30.000 millones de dólares.
Ninguno de esos desembolsos está confirmado todavía, pero el gobernador provincial, Marcelo Orrego, tiene motivos para ilusionarse.
—¿Cómo piensa que seguirá la discusión sobre los glaciares, ahora que se reformó la ley?
—La minería es ambiente, porque vamos hacia una transición energética. La Argentina cuenta con recursos de minerales críticos, como el litio y el cobre, que es estratégico porque no puede ser reemplazado. La reforma es importante porque aclara el alcance del ambiente periglacial. Nosotros seguimos cuidando las reservas de agua. Además, la ley reconoce las facultades constitucionales de las provincias: los recursos naturales nos pertenecen.
—¿Se destraban las inversiones en minería?
—Es una necesidad, por la demanda mundial de minerales críticos. Con la electromovilidad, las baterías de los autos eléctricos van a requerir una mayor oferta de litio y cobre, cercana al 40%. El mundo busca reducir su huella de carbono e ir hacia energías limpias. Por eso insisto en que la minería también forma parte del ambiente. Gracias a la minería existen celulares, desfibriladores, micrófonos, artefactos eléctricos y herramientas para la inteligencia artificial. Un 40% de las reservas de cobre está en la Cordillera de los Andes, compartida con Chile y Perú. Cuando hablamos de motores de crecimiento, como el campo y la energía, también es clave una política de Estado para la minería. El Gobierno nacional generó condiciones con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI): estabilidad fiscal, seguridad jurídica y mejoras respecto a la ley de inversiones mineras, además de la apertura del cepo al dólar.
—¿Qué desarrollo espera en San Juan para los próximos cinco años?
—La minería es uno de los sectores que mejor paga. Tributa a la Nación y luego esos recursos se distribuyen por coparticipación. Imagino a San Juan con un fuerte crecimiento del empleo y un efecto derrame hacia sectores como la metalmecánica de Córdoba y Santa Fe. De los diez proyectos de cobre más grandes del país, seis están en San Juan. Eso generará oportunidades no solo en empleo directo, sino también en el sector inmobiliario y la construcción.
—Neuquén hoy recibe unas 20 familias por día por el boom de Vaca Muerta. ¿Espera algo similar en San Juan?
—Neuquén está en una etapa más avanzada. Los tiempos de la minería son más largos. Sin embargo, al haberse generado condiciones favorables, llegarán inversiones y oportunidades. Según el Fraser Institute, San Juan es el distrito minero más importante de la región y el 18° a nivel mundial. Aún no ocurre lo de Neuquén, pero ya se observan movimientos iniciales, como licitaciones de empresas para contratar servicios. El futuro es prometedor, aunque hay que administrar expectativas.
—Para la exposición minera de esta semana se saturó la capacidad hotelera. La ruta nacional 40, que conduce al proyecto Vicuña, no está en buenas condiciones. ¿Cómo mejorarán la infraestructura?
—Estamos trabajando con la Nación para obtener financiamiento de organismos multilaterales y evaluamos esquemas con empresas. San Juan está entre las tres provincias con mayor solidez fiscal, lo que facilita el acceso al crédito. La exposición superó las expectativas y la provincia cuenta con una buena oferta hotelera.
—Clarín