Giro en la causa: Facundo Ale pasó de víctima a principal acusado por un tiroteo
Una inédita pericia científica terminó cambiando radicalmente la suerte procesal de Facundo Ale (28 años). Lo que, en un principio, parecía ser el caso de una víctima que se defendió de una emboscada dio un giro de 180 grados: hoy es el principal acusado en una causa que derivó en múltiples detenciones por supuestos vínculos con el narcotráfico en Tucumán.
El violento episodio ocurrió el pasado 21 de septiembre en un salón de fiestas, donde se enfrentaron dos facciones armadas. Aunque los primeros indicios apuntaban a una interna por el poder de la barra brava de San Martín, las investigaciones posteriores revelaron que el trasfondo habría sido una cruda disputa territorial. El caso estuvo plagado de traiciones y revelaciones públicas que quebraron los códigos del oscuro mundo narco.
El fiscal Mariano Fernández tomó las riendas del expediente y ordenó las detenciones de Javier “Chuky” Casanova, Jorge Alejandro Anaya González (herido de bala en la pierna), Juan Nicolás Vargas y el propio Facundo Ale, quien protagonizó una entrega casi cinematográfica organizada por su padre, Ángel “El Mono” Ale, luego de que la Provincia ofreciera una recompensa por su captura.
La defensa inicial y los primeros indicios narcos
En su primera declaración, “Facundito” aseguró que había ido al salón a buscar a unos amigos y que, al ser emboscado por un grupo rival, solo se defendió a los tiros. Sin embargo, nunca entregó el arma ni el vehículo que utilizó esa noche. Del otro lado, Casanova negó haber estado en el lugar, mientras que Anaya González y Vargas afirmaron que Ale fue el único que disparó.
Con el correr de los días, los elementos narcos comenzaron a brotar en el expediente:
- El auto que usaba Facundo Ale protagonizó un accidente en el que murió Mario Pasarín, un hombre condenado por narcotráfico.
- A Anaya González le secuestraron cinco kilos de marihuana en su casa, justo días después de recibir el arresto domiciliario.
- “El Mono” Ale confesó haber colgado una bandera en la cancha de San Martín, acusando a Casanova y a Walter “Petiso David” Lobos de vender drogas. “Lo hicimos porque la Justicia no hizo nada cuando lo denunciamos”, justificó.
La clave: una pericia inédita de la UNT
Ante las versiones cruzadas, el fiscal Fernández buscó una prueba irrefutable. Recurrió a un especialista en sonido de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) para que analizara el video que registró la balacera.
El resultado fue contundente: el profesional determinó que fue Facundo Ale quien habría iniciado los disparos, presuntamente utilizando una pistola calibre 9 milímetros. Con esta evidencia científica, la fiscalía modificó su hipótesis, sobreseyó a Casanova (cuyos acusadores nunca ratificaron sus dichos) y acusó formalmente a Ale de portación de arma de guerra en concurso ideal con abuso de arma.
Fuentes judiciales confirmaron que la causa está a un paso de ser elevada a juicio. Si Ale es hallado culpable, recibirá una condena de cumplimiento efectivo, sumándose a la pena que la Corte Suprema ya le confirmó por atacar a balazos la casa de una referente del clan Los Gardelitos. Hoy, la fiscalía pedirá prorrogar su prisión preventiva, que actualmente cumple bajo modalidad domiciliaria.
Policías condenados y denuncias de “droga plantada”
La investigación dejó secuelas profundas. Durante los allanamientos de esta causa, la Justicia Federal procesó a “Chuky” Casanova y “Petiso David” Lobos por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Sin embargo, las defensas denuncian un armado de causas. Leandro Herrera, abogado de Casanova, y Augusto Avellaneda, defensor de Lobos, sostienen que la Policía les plantó la droga (100 bochas de cocaína a uno y cinco kilos de marihuana al otro).
El dato que suma tensión al caso es que los operativos fueron comandados por efectivos que respondían a los comisarios Gustavo Beltrán y Colario Juárez, quienes recientemente fueron condenados por hechos de corrupción. “Cualquier ciudadano que piense distinto o que no sea del agrado de alguien puede terminar preso. Es muy grave lo que pasa en Tucumán”, sentenció la defensa, sembrando dudas sobre el accionar policial en uno de los casos más calientes de la provincia.(Fuente: La Gaceta)