Jaldo destacó el superávit pese a la baja de recursos nacionales, cuestionó la reforma electoral de Milei y dejó señales sobre la continuidad de la fórmula con Miguel Acevedo en 2027
El gobernador Osvaldo Jaldo aseguró que Tucumán se mantiene entre las pocas provincias del país con superávit fiscal, aunque advirtió sobre un escenario económico complejo por la fuerte caída de recursos nacionales. En ese marco, también cuestionó la reforma electoral impulsada por el gobierno de Javier Milei y dejó indicios sobre una posible continuidad política junto al vicegobernador Miguel Acevedo.
En una entrevista con el programa Los Primeros, el mandatario provincial trazó un diagnóstico del contexto económico actual y del vínculo entre las provincias y la Nación. “Hoy se está tensando la relación entre las provincias y el Gobierno nacional producto de la situación económica”, sostuvo, al tiempo que remarcó que las políticas macroeconómicas aún no logran generar una reactivación del consumo ni de la producción.
En ese sentido, Jaldo destacó que Tucumán integra el grupo de seis a ocho provincias con equilibrio fiscal, lo que le permite sostener cierto orden en las cuentas públicas. Sin embargo, advirtió que esa situación no la exime del impacto de la crisis. “Tucumán es una de las provincias con superávit, pero venimos perdiendo recursos todos los meses”, expresó.
El gobernador detalló con cifras concretas el deterioro de los ingresos provinciales: entre enero y marzo dejaron de ingresar entre 25 y 30 mil millones de pesos, lo que representa aproximadamente 9 mil millones mensuales. Según explicó, esta merma está directamente relacionada con la caída del consumo, que impacta de lleno en la recaudación del IVA, uno de los principales componentes de la coparticipación federal.
Además, señaló que la situación se ve agravada por la reducción del acompañamiento del Gobierno nacional en áreas sensibles, lo que obliga a las provincias a redoblar esfuerzos para sostener el funcionamiento del Estado. “Hoy las provincias estamos sosteniendo la salud y la educación pública en la Argentina”, afirmó, marcando el peso que recae sobre las administraciones locales en el actual contexto.
Críticas a la reforma electoral nacional
En el plano político, Jaldo fue crítico del proyecto de reforma electoral enviado al Congreso por la Nación. Cuestionó especialmente la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la implementación de la Boleta Única, al considerar que responden a una estrategia del oficialismo nacional.
“El gobierno nacional está intentando hacerse un traje a medida en materia electoral”, afirmó, y advirtió que la eliminación de las PASO debilitaría el funcionamiento interno de los partidos políticos. Para el mandatario, estas elecciones primarias permiten ordenar la competencia, legitimar candidaturas y ampliar la participación ciudadana, por lo que su eliminación sería “en perjuicio de todos los espacios políticos, pero fundamentalmente de los ciudadanos”.
También sostuvo que el sistema de Boleta Única, tal como está planteado, modificaría la lógica de votación, ya que implicaría elegir en una misma papeleta a todas las categorías, lo que —según su visión— podría afectar la dinámica electoral vigente.
Señales sobre la continuidad con Acevedo y el escenario político
Consultado sobre el futuro electoral en Tucumán, Jaldo evitó definiciones concretas, pero dejó entrever una línea de continuidad en la gestión. Destacó el trabajo conjunto con el vicegobernador Miguel Acevedo y el funcionamiento institucional que viene mostrando la provincia.
“Venimos haciendo un buen equipo de trabajo”, expresó, y valoró que, incluso en un contexto de diferencias, la Legislatura viene acompañando con la aprobación de leyes necesarias para la gestión. Si bien aclaró que no es momento de hablar de candidaturas, debido a la situación económica y social, sus declaraciones fueron interpretadas como un indicio de posible continuidad de la actual fórmula.
En paralelo, el mandatario se refirió a la situación interna del peronismo y consideró que el Partido Justicialista debe “normalizarse y ordenarse”, en un contexto nacional de reconfiguración política. En esa línea, planteó que la construcción de liderazgos debe surgir “de abajo hacia arriba”, con mayor protagonismo de las provincias y los gobernadores.
Finalmente, Jaldo advirtió sobre el momento que atraviesa la sociedad: “Hoy no estamos pasando una buena situación; el ciudadano no alcanza los elementos mínimos necesarios para vivir dignamente”, afirmó, al justificar la necesidad de priorizar la gestión por sobre las discusiones electorales.
De esta manera, el gobernador combinó un fuerte respaldo a la administración provincial basada en el superávit, con críticas al rumbo nacional y definiciones políticas que empiezan a delinear el escenario electoral en Tucumán.