Un hombre mató a 8 chicos a balazos: 7 eran hijos suyos
Un tiroteo en el barrio Cedar Grove de Shreveport, en Luisiana, Estados Unidos, terminó con la vida de ocho niños y dejó a dos mujeres heridas, una en estado crítico.
El sospechoso fue identificado como Shamar Elkins, de 31 años, y murió cuando la policía lo alcanzó tras una persecución.
Un exmilitar mató a sus siete hijos y a su sobrino
Los chicos tenían entre 3 y 11 años y la forense de la parroquia Caddo confirmó los nombres: Jayla Elkins, Shayla Elkins, Kayla Pugh, Layla Pugh, Markaydon Pugh, Khedarrion Snow, Braylon Snow y Sariahh Snow.
Un adolescente de 13 años logró escapar saltando desde un techo y quedó internado con fracturas en condición estable.
Elkins, ex integrante de la Guardia Nacional del Ejército de Luisiana, habría robado un vehículo luego de los disparos y fue abatido por la policía en otra zona.
Tenía antecedentes: en 2019 fue arrestado por uso ilegal de armas y por portar un arma en una propiedad escolar, y en 2016 registró una conducción bajo influencia.
En redes sociales alternaba publicaciones familiares con mensajes de alarma: días antes compartió una foto de Pascuas con sus hijos y reposteo una oración que pedía fuerza para «rechazar la depresión, la ira, la ansiedad y el pánico".
Parientes afirmaron que, en las últimas horas, había pedido “ayuda divina” para mantenerse estable.
Familiares recuerdan llamadas angustiosas en las que Elkins confesó ideaciones suicidas y habló de la separación con su mujer.
Su padrastro relató la frase que quedó como advertencia: “Hay gente que no puede dejar atrás sus demonios”, un testimonio que ahora los investigadores vinculan con un cuadro de crisis aguda.
La comunidad de Shreveport se volcó a las calles con velas, flores y peluches frente a las casas afectadas.
El alcalde Tom Arceneaux expresó que “Nuestra comunidad está de duelo por la inimaginable pérdida de niños inocentes. No hay palabras que puedan darle sentido”. Vecinos y autoridades pidieron mayor acceso a salud mental. /La 100