Violencia extrema: qué pasó en la comisaría de Simoca el día que murió Jonathan Emmanuel Rodríguez
La investigación por la muerte de Jonathan Emmanuel Rodríguez, el joven fallecido luego de permanecer bajo custodia policial en Simoca, incorporó nuevos cuestionamientos luego de que la querella afirmara que la prueba médica reunida en la causa describe un cuadro “altamente compatible” con lesiones corporales de extrema gravedad.
El planteo fue realizado por Benjamín Núñez Arévalo, abogado de la familia, quien objetó la hipótesis inicial que vinculaba el fallecimiento con una posible intoxicación por sustancias. Según manifestó, los datos clínicos incorporados al expediente no pueden minimizarse y exigen un análisis más profundo.
Entre los indicadores mencionados por la representación legal figuran una CPK de 26.524 U/L, insuficiencia renal aguda con anuria, acidosis metabólica severa y diversas lesiones físicas, entre ellas hematomas y escoriaciones distribuidas en distintas zonas del cuerpo.
Para la querella, la combinación de esos parámetros resulta compatible con un cuadro de rabdomiólisis provocado por daño muscular intenso, con posterior evolución hacia un compromiso multiorgánico.
Además, remarcaron que los valores detectados coinciden con el comportamiento habitual de esa enzima, cuyo pico suele registrarse entre las 24 y 48 horas posteriores a una lesión significativa.
En función de ello, sostienen que los datos fortalecen la hipótesis de que las lesiones habrían sido sufridas antes del ingreso al centro asistencial.
Otro de los aspectos puestos bajo revisión es la referencia inicial a una eventual intoxicación. Según Núñez Arévalo, esa línea surgió en una primera etapa del expediente a partir de información preliminar, sin estudios médicos concluyentes ni respaldo científico independiente.
En paralelo, el informe preliminar de autopsia confirmó la existencia de lesiones físicas, aunque todavía no permitió establecer con precisión la causa definitiva del fallecimiento.
Para completar esa determinación, aún restan incorporarse los resultados toxicológicos, que hasta el momento no fueron agregados a la causa y son considerados clave para avanzar en la reconstrucción de lo sucedido.
Desde la querella insistieron en que la investigación debe contemplar de manera integral toda la evidencia médica disponible, sin recortes parciales ni interpretaciones apresuradas.
También citaron estándares internacionales contenidos en el Protocolo de Estambul, que establece pautas para examinar posibles hechos de violencia y exige investigaciones independientes, objetivas y libres de interferencias externas.
La causa continúa en etapa de investigación mientras se aguardan nuevos informes periciales que permitan esclarecer las circunstancias de la muerte de Rodríguez y determinar eventuales responsabilidades.