Investigan si el ataque en un partido de hockey infantil fue premeditado
“Estamos analizando todas las evidencias y no descartamos que este haya sido un ataque premeditado”, sostuvo Patricio Fresia, representante legal de María Teresa Miranda, la mujer que sufrió el ataque de otras tres mujeres en un partido de infantiles de hockey. “Hemos pedido que se investiguen todas las situaciones que generaron esta agresión que, lamentablemente, se dio en un club delante de niñas, de niños y de familias enteras”, sostuvo el profesional.
Según el expediente, Miranda había asistido a presenciar un encuentro junto con su actual pareja, Lucas Pontoni. Cuando la dejó para ir a comprar una botella de agua, Miranda fue atacada por la ex mujer del hombre, Florencia Ortiz, su hermana Carolina y su ex suegra, Elena Soria. Según los testimonios que surgen en la causa, las agresoras le arrojaron agua hervida primero y después la golpearon. Su compañero, que intentó frenar el ataque, también fue agredido.
Pontoni realizó la denuncia y ayer la víctima ratificó lo que había sucedido ante el fiscal Mariano Fernández. Según confiaron fuentes judiciales, Miranda contó su versión del ataque. “Estaba sentada en un banco y, aprovechando que Lucas no estaba, comenzaron a insultarme. Al intentar defenderme, Carolina me redujo de atrás y Florencia, después, sacó la tapa del termo que tenía y me lo arrojó a la cara”, relató.
“Luego me empujaron contra la cerca de la cancha de hockey y ahí me empezaron a golpear ellas dos primero y después Elena, la madre de ellas”, contó. “Lucas, al descubrir lo que estaba pasando, buscó separar, pero la exsuegra tomó un cubierto que habíamos llevado para cortar unos panqueques de avena y lo atacó. Ahí vino un hombre y les dijo que la terminaran porque no era un lugar para hacer eso”, añadió.
En la declaración, Miranda aportó otro dato que fue tenido en cuenta por el fiscal. Denunció que ya había sido amenazada por la ex mujer de su pareja. Según confiaron fuentes judiciales, le había dicho que le cortaría la cara. Este no es un detalle menor, ya que la agredida trabaja como influencer y modelo, es decir, sabía que el daño que habría buscado generar era más grave.
El diario La Gaceta intentó comunicarse sin éxito con las denunciadas para dar a conocer su versión del episodio que fue presenciado por la hija de la víctima y la de la acusada. Sí pudo establecer que no se presentaron ante el fiscal para aclarar su situación y tampoco ningún abogado se presentó para anunciar que asumiría su defensa.
Allegados a Florencia contaron que la relación llegó a su fin hace unos tres años. El proceso de separación fue complicado y, por las denuncias que se hicieron ambos, la Justicia había dictado sendas prohibiciones de acercamiento. También dijeron que el padre habría conseguido la tutela de la hija de ambos.
También explicaron que sólo supieron de lo ocurrido por la versión que la denunciada hizo en una red social y que después se encargó de borrar. Allí habría planteado que intentó recuperar el equipo de mate que Pontoni le había regalado cuando estaban juntos y que ella se lo quitó. También explicó que en el forcejeo, el termo se destapó y, de manera accidental, el agua hervida salpicó su rostro.
“Esa versión es una locura. No hubo ningún accidente, sino un claro ataque que fue presenciado por varios testigos que ya declararon en la causa”, indicó Fresia. Fuentes judiciales le restaron importancia porque no tiene ningún tipo de validez legal.
El fiscal Fernández avanza con la investigación del caso. No sólo espera los informes del médico forense que revisó a la víctima, sino que además continúa recibiendo testimonios de las personas que presenciaron la agresión.
El informe del perito es importante, pero no determinante. Ocurre que él debe constatar la gravedad de las lesiones, establecer si le quedará algún tipo de secuela y estimar el tiempo de recuperación para determinar si corresponde que se la acuse de lesiones leves o graves. Pero este es un caso atípico. “Si bien es cierto que en algún momento ella podrá volver a trabajar frente a una computadora, nadie puede determinar si podrá volver a modelar, que es la actividad que realiza”, sostuvo una fuente judicial. /La Gaceta